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EL ACCESO A LOS MERCADOS EN LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES Amparo Pacheco
El tema de acceso a los mercados se va a desarrollar en la presente exposición sobre la base de cuatro puntos:
IMPORTANCIA DEL TEMA Es bastante obvio que el tema de acceso a los mercados, es el objetivo último de toda negociación comercial. Cuando dos o más países realizan negociaciones comerciales su objetivo último es lograr más y mejores mercados para sus productos de exportación. De esta manera, hablar de acceso a los mercados es hablar del corazón de las negociaciones, de la parte sustantiva de las mismas. En alguna medida las negociaciones comerciales son negociaciones de
acceso a los mercados, bajo una acepción general del término. Esto porque podríamos
resumir el contenido de una negociación en:
Es por ello que se puede decir que el acceso a los mercados es el tema central en las negociaciones comerciales, y en manera directa o indirecta todas las negociaciones se relacionan con esta materia. Directamente al negociar las condiciones de acceso, aranceles y barreras no arancelarias, indirectamente al negociar la normativa que acompaña esos compromisos y al negociar el mecanismo al que se debe recurrir en caso de incumplimiento de los acuerdos.
CÓMO SE NEGOCIA EL TEMA La negociación de acceso a los mercados consiste principalmente en definir cómo se van a reducir, en un período de tiempo a determinar, los obstáculos al comercio entre las Partes de un acuerdo comercial. Las restricciones al comercio pueden ser de dos tipos: los aranceles y las medidas no arancelarias. Los aranceles son el impuesto paga un bien al internarse en el mercado de un país, definido como un porcentaje sobre el valor CIF del mismo. Es un monto preciso, que pagan las importaciones, que esta definido con exactitud para la totalidad de los bienes en el "Arancel" de cada país. Las medidas no arancelarias es una categoría que agrupa una gran cantidad de instrumentos que están relacionadas con el acceso a los mercados, que no son aranceles. Pueden ser cuotas, licencias o sobretasas a la importación o cualquier otro tipo de restricción comercial que los países imponen a productos que provienen del exterior. Un objetivo general que inspira las negociaciones comerciales, a nivel multilateral o bilateral, es que como resultado de éstas los aranceles disminuyan y las barreras arancelarias se eliminen. En el caso multilateral, del GATT y ahora de la Organización Mundial del Comercio, OMC, además de lo anterior se negocia, en materia de acceso a los mercados, la consolidación de los aranceles. Esto significa la negociación de un porcentaje por encima del cual los países se comprometen a no elevar sus aranceles en el futuro, ya sea para todo el Arancel o por productos específicos. La consolidación es un tema de gran importancia dentro de la negociación de acceso a los mercados a nivel multilateral, por que imprime mayor certidumbre a las políticas comerciales futuras de los socios comerciales, y por tanto al sistema en su conjunto. En el tema de la reducción o eliminación de los aranceles los países tienen que ponerse de acuerdo al iniciar la negociación sobre varios asuntos.
Lo primero a definir es la cobertura de la negociación, si cubre todo el universo arancelario o si desde un principio existen productos que por determinadas razones van a estar excluidos de la negociación. Las negociaciones multilaterales en el GATT por mucho tiempo excluyeron sectores enteros de la negociación comercial. Fue el caso de los textiles o el sector agrícola que se incorporaron recién en la última negociación de la Ronda Uruguay. A nivel bilateral o regional también existe la posibilidad de que los países convengan en excluir de la negociación algún o algunos productos o sectores específicos. No obstante, una de las principales características de las actuales negociaciones comerciales, multilaterales o bilaterales es su amplia cobertura, en la que ninguno o muy pocos productos quedan excluidos de las negociaciones y en la que los productos más sensibles en lugar de excluirse reciben un trato especial acorde con sus particularidades.
Arancel base de la negociación: Para iniciar la negociación propiamente es necesario definir el arancel base de la misma, es decir el punto de partida sobre el cual se van a aplicar los compromisos de reducción. Hay varias posibilidades. Se puede partir del arancel aplicado por el respectivo país en el momento de la negociación, del arancel aplicado en un momento anterior a la negociación, o del arancel consolidado en la OMC.
Método de reducción: Una vez que hay acuerdo sobre el arancel del cual se va a partir se define cuál es el método que se va a utilizar para su reducción. Existen también varias opciones. En primer lugar, se puede negociar una fórmula para la reducción de los aranceles, que puede ser simple o tan compleja como las Partes lo determinen. Por ejemplo, una fórmula simple sería reducir todos los aranceles de manera lineal, en un porcentaje fijo a través de un período de tiempo determinado. Otra, tener un ritmo de reducción diferente en diferentes períodos de tiempo. Una fórmula más compleja sería aquella a través de los cual la reducción de los aranceles sea mayor para los productos con aranceles más altos y menor para los más bajos. También pueden aplicarse fórmulas por grupos de productos, por ejemplo agrícolas, industriales. En realidad, el método de la fórmula es una opción que presenta un abanico muy amplio de posibilidades a definir por los negociadores en funciones de los intereses de cada país. Se puede también, fijar un arancel meta al cual todos los países se deben acercar, de manera que los que tienen aranceles más bajos tienen que reducir menos y el mayor sacrificio lo deben hacer los países con niveles arancelarios más altos. Otra alternativa es negociar sobre la base del método de oferta y de solicitud, a través del cual los países plantean sus ofertas de reducción o liberalización y también expresan sus intereses o expectativas en relación con los compromisos de la otra Parte. En el caso de del GATT este ha sido el método más utilizado, con la particularidad de que las negociaciones se han dado entre los países que son principales exportadores e importadores de los distintos productos, método justificado en razón del numeroso grupo de países que participan.
Plazos y cronogramas: Otro aspecto a definir es el plazo a través del cual se aplicará la reducción de los aranceles. Las posibilidades de plazos y cronogramas son muy amplias y el objetivo es que se adecuen a las necesidades de cada país en cada negociación específica y para cada grupo de productos.
Simetría o trato especial: En las negociaciones puede haber un trato recíproco entre las Partes o puede haber un trato diferenciado. Si negocian dos países con niveles de desarrollo muy diferente es probable que el de mayor grado de desarrollo relativo este dispuesto a aceptar una desgravación más rápida de los aranceles frente a su contraparte, es decir que abra su mercado a los productos del otro país en un plazo menor. En el otro caso, puede darse un trato totalmente recíproco, dentro del cual incluso se defina una misma lista de desgravación para las Partes, con el mismo cronograma.
En la negociación de acceso a los mercados se define también el tratamiento que tendrán dentro del acuerdo los productos originarios de las de zonas francas o de los productos sujetos a cualquier tipo de régimen especial. Dependiendo de la importancia que tengan estos regímenes en los países que estén negociando este tema tendrá mayor o menor importancia. La lista de concesiones arancelarias que los países definan como resultado de las negociaciones, es el resumen de los acuerdos alcanzados en cada uno de los temas anteriores. Esta lista debe expresar en términos claros los compromisos que asumen las partes.
Barreras no arancelarias : En este tema existe la dificultad de que, a diferencia de los aranceles, las medidas no arancelarias no son fácilmente identificables ni cuantificables. Por definición, las barreras no arancelarias son las barreras al comercio diferentes a los aranceles. Esto significa que incluye medidas de muy diferente naturaleza cuya diversidad depende de la complejidad del régimen comercial de cada país. Por esa razón la primer tarea es identificar y definir cuáles son las medidas no arancelarias. Seguidamente lo que corresponde es discutir y negociar el método a través del cual se van a reducir o eliminar. En las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay la negociación de este tema fue uno de los más complejos. En el punto siguiente referente al trato del tema de acceso a los mercados en las diferentes negociaciones se verá con un poco de detalle. En muchas de las negociaciones comerciales regionales o bilaterales el acuerdo ha sido eliminar estas restricciones a la entrada en vigor del acuerdo.
TRATO DEL TEMA DE ACCESO A LOS MERCADOS EN LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES A nivel multilateral, GATT/OMC : Habría que empezar por decir que el GATT rige a partir de 1948 y en ese momento las principales restricciones al comercio entre países eran de tipo arancelario, es decir, las tarifas constituyeron el instrumento fundamental que utilizaron los países en su política comercial. En ese sentido, las primeras seis rondas de negociación del GATT se centraron en el tema de los aranceles, y entonces la discusión giró alrededor del método a utilizar para su reducción. En la negociación multilateral anterior a la Ronda Uruguay, en la Ronda de Tokio, se abordó por primera vez el tema de las barreras no arancelarias. No es casual que se incluyera el tema en ese momento, respondía al hecho de que a medida que se había venido avanzando en la reducción de los aranceles, simultáneamente los países habían empezado a utilizar en forma creciente restricciones no arancelarias al comercio. En ese sentido, en consideración a la importancia que había cobrado el tema de barreras no arancelarias dentro de las políticas comerciales de los países, en la Ronda Tokio se discute el tema. Dado que era la primera vez que se abordaba no se llegó muy lejos en los compromisos sobre esta materia. Se acordó la adopción de varios códigos de conducta, que formaron parte del GATT, pero con la particularidad de que estos códigos no eran de aplicación obligatoria para todos los miembros del GATT, sino solo para los países que se adhirieran de forma voluntaria a ellos. Estos códigos de conducta se adoptaron en las materias de valoración aduanera; licencias de importación; obstáculos técnicos al comercio; compras del sector público; "antidumping"; subsidios ; y, salvaguardias, temas relacionados con el acceso a los mercados. La adopción de estos códigos de conducta en la Ronda Tokio fue un avance en la inclusión del tema de barreras no arancelarias en las negociaciones comerciales internacionales. Sin embargo, el hecho de que no fuera normativa de aplicación obligatoria para todos los países era una limitación. Esta situación se vio superada en la Ronda Uruguay en la cual se
incluyeron de lleno los temas que abordaban estos códigos, con carácter vinculante para
todos los países Partes del acuerdo. En ese sentido, en la Ronda de Uruguay desaparecen
los códigos de conducta, como existían hasta entonces, y la normativa que cubrían entra
a ser parte integrante de los acuerdos de la OMC, resultantes de la Ronda Uruguay. En resumen, desde el punto de vista multilateral son tres las etapas que se pueden distinguir en el tratamiento del tema de acceso a los mercados, a saber: las primeras seis rondas del GATT, en que prácticamente estuvo ausente el tema de las barreras no arancelarias; la sétima ronda, la Ronda Tokio, que trata por primera vez el tema, de una forma algo tímida; y, la Ronda Uruguay en la cual el tema de las barreras no arancelarias es un tema central y de cumplimiento obligatorio para todas las Partes. En lo referente a la cobertura de los productos, como ya se mencionó, a nivel multilateral no es sino hasta la Ronda de Uruguay que las negociaciones se amplían a los bienes agrícolas. En ese sentido, hay que hacer una distinción entre el tema de acceso a los mercados entre los bienes industriales y los agrícolas, porque el tratamiento es diferente. En el caso de los bienes industriales el resultado de las negociaciones de la Ronda Uruguay, sobre la base del método de ofertas y solicitudes mencionado, tiene como efecto la reducción de los aranceles de los países en un 40% en promedio. El porcentaje de líneas arancelarias consolidadas aumenta en los países desarrollados de un 78% a un 99%, en las economías en desarrollo de un 21% a un 73% y en las economías en transición, economías ex-socialistas, de un 73 a un 98 %. Esto significa que un porcentaje muy alto del arancel de los países no se podrá aumentar en el futuro por encima del arancel consolidado, lo que da mayor certeza y seguridad al sistema de comercio en su conjunto. Como parte de esa negociación la proporción de bienes con aranceles consolidados en cero en los países desarrollados pasa del 20 al 44%, y la proporción de las importaciones de los países desarrollados a los que se le aplicarán aranceles superiores al 15 % disminuye de un 7 a un 5%. También relacionado con el tema de acceso a mercados de bienes industriales se acuerda la eliminación de las limitaciones aplicables a los textiles y a las prendas de vestir en cuatro etapas, que van del año 1995, que entra a regir el acuerdo de la Ronda Uruguay, hasta el año 2005, de acuerdo con lo que establece el Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido de la OMC. En el área de negociación de la OMC relacionada con los bienes agrícolas la negociación fue más compleja. Como se sabe fue en gran medida responsable de que la Ronda Uruguay no concluyera en la fecha que originalmente estaba prevista en el año 90, sino que se prolongara por tres años adicionales, hasta diciembre de 1993 La complejidad de la negociación agrícola residió en el hecho de que las intervenciones de los gobiernos que afectan el comercio de estos productos son más variadas y extensas que las que afectan a los bienes industriales, sobre todo en los países desarrollados. Por esa razón la negociación agrícola cubrió además de las medidas en frontera, compromisos en materia de subvenciones internas a la agricultura y a las exportaciones subvencionadas. Los resultados de la negociación de acceso en el área de bienes agrícolas se concreta en cinco tipo de compromisos:
En relación con las barreras no arancelarias el término de arancelización que se acuñó en la Ronda Uruguay fue el resultado del desarrollo de una metodología a través de la cual todas las Partes convirtieron sus barreras no arancelarias en aranceles. La lógica de esta conversión consistió en sustituir cada restricción no arancelaria por un arancel, tan alto como fuera necesario para dar el mismo nivel de protección que el existente en ese momento, con la ventaja que ese monto, por más alto que fuera, era un monto susceptible de ser sometido a un proceso de desgravación en el tiempo. Este proceso de arancelización se considera un avance muy significativo en materia de negociación agrícola porque, a pesar de que no permitiera alcanzar grandes resultados en el corto plazo en materia de acceso de productos agrícolas, significa un punto de inflexión en dichas políticas sectoriales, un cambio en la orientación de la tendencia de apoyo estatal a la agricultura y por tanto en la distorsión que estas políticas, especialmente de los países desarrollados, han causado en los mercados internacionales de los productos agrícolas. Una vez definidos con dicho método los niveles arancelarios existentes en los países para los diferentes productos agrícolas se negoció el nivel de la reducción a aplicar. En ese sentido el acuerdo alcanzado en la Ronda Uruguay es que los países desarrollados redujeran en un 36% sus aranceles en un plazo de 6 años, y los países en desarrollo en 24% en un período de 10 años. Paralelamente se establecen compromisos de mantenimiento de oportunidades de acceso actual y establecimiento de contingentes arancelarios de accesos mínimos, en los casos en que el acceso actual representara menos del 5% del consumo interno. La razón del establecimiento de los compromisos actuales y de acceso mínimo se apoyaba en el hecho de que en un primer momento, la arancelización de las barreras no arancelarias tuvo por efecto la imposición de aranceles muy altos, prácticamente prohibitivos, entonces la existencia de estos contingentes garantizaba que los países abrirían sus mercados a bienes importados por lo menos en el equivalente a un 3% de su consumo interno con el compromiso de llegar a 5% en el plazo de aplicación de los acuerdos. Como resultado de la aplicación de estos compromisos de accesos mínimos a los mercados de productos que son objeto de arancelización, la OMC estima que se abren oportunidades de acceso a un 1.8 millones de toneladas de cereales secundarios, 1.1 millones de toneladas de arroz, 800 mil toneladas de trigo y a 700 mil toneladas de productos lácteos. Por último, en el tema de agricultura se negoció el tema de la ayuda interna a la agricultura. En este tema se construyó un indicador, conocido como Medida Global de la Ayuda que, sobre la base de una metodología desarrollada en la negociación, cuantificaba la totalidad de la ayuda estatal dada a los distintos productos del sector agrícola y sobre la base del mismo se estableció un compromiso de reducción del 20% en un plazo de seis años para los países desarrollados, y 13.3% en un plazo de diez años para los países en desarrollo. Refiriéndose ya no solo a los productos agrícolas sino a la totalidad de los productos, incluyendo los industriales, la OMC estima de que el comercio general crecerá entre un 9 y un 24% adicional como resultado de la Ronda Uruguay. Un 9% bajo un análisis estático que considera únicamente la reducción de los aranceles de cada producto, un 24% si se contempla que es un proceso dinámico y que al interrelacionarse todos esos factores tienen un efecto multiplicador . En el caso de algunos productos específicos la OMC menciona cifras como un incremento del comercio de un 4% en los cereales, 21% en otros productos agropecuarios, 13% en productos pesqueros, entre 17 y 72 % en textiles y entre 69 y 19% en prendas de vestir. En el caso de Costa Rica en materia de acceso a los mercados se asumió el compromiso de consolidar la casi totalidad del arancel en 55% y llevarlo a 45% para el año 2004, algunos pocos productos se consolidaron por debajo de ese porcentaje, en respuesta a negociaciones específicas por productos. En materia agrícola los principales compromisos fueron la eliminación de las licencias a la importación existentes para carne de bovina y sus productos, carne de cerdo y sus productos, carne de pollo y sus productos, leche y sus productos, arroz, frijoles, maíz blanco, azúcar, tabaco y tejidos de yute, la mayoría de los cuales el proceso de arancelización arrojó un arancel por debajo del general consolidado. Existieron dos grupos de productos, leche y pollo y sus productos, para los que los niveles arancelizados estuvieron por encima de los niveles consolidados y era de mucha importancia para el sector mantener esos aranceles altos. En razón de lo anterior se realizaron difíciles negociaciones con los principales productores mundiales de los mismos, producto de lo cual se pudo definir el arancel para los productos lácteos en 111.41% y para partes de pollo en 274.2%. La negociación multilateral de acceso a los mercados descrita se ve complementada con negociaciones comerciales regionales o bilaterales en los que los países buscan profundizar con otro u otros países el proceso de liberalización del comercio y en los que se puede avanzar en esa dirección en forma más rápida en razón de que los acuerdos se aplican solo a las Partes del acuerdo y no a todos los países miembros del GATT.
A nivel regional o bilateral : En acuerdos comerciales de pares o grupos de países se pueden reconocer históricamente dos etapas principales. Una caracterizada por la negociación de acuerdos preferenciales de comercio sobre la base de la reducción de los aranceles de una lista limitada de productos, que se llevó a cabo principalmente durante las décadas de los años 70 y 80; y la segunda, en la que el carácter de los acuerdos comerciales se amplió en cobertura y profundidad, incluyendo la casi totalidad de los productos y proponiéndose alcanzar una liberalización total de los aranceles y barreras arancelarias, y no únicamente una reducción. En el caso de Costa Rica entran en la primera categoría los Acuerdos de Alcance Parcial suscritos en la década de los ochenta por los países de Centroamérica con algunos países de América Latina, miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI. A través de éstos países de mayor desarrollo relativo, como México, Venezuela, Brasil, Argentina, dieron a los países de Centro América, preferencias arancelarias para una lista reducida de productos. Fueron acuerdos de poco impacto, importante para el grupo de productos que favorecían, pero no a nivel del conjunto de los países. En el caso de Centroamérica, más que un acuerdo comercial se trata de un esquema regional de integración, en el cual existe libre comercio para la totalidad de productos, con la sola excepción de los productos incluidos en el Anexo A del Tratado General de Integración Económica, constituida por café, azúcar, productos derivados del petróleo, harina de trigo, alcohol etílico y bebidas alcohólicas. En el caso del Tratado con México, el programa de acceso de mercado se traduce en un programa de desgravación arancelaria que está en aplicación, desde el primero de enero del 95, mediante el cual Costa Rica se comprometió a una desgravación inmediata en el 73% en las líneas arancelarias, México en el 79%; una desgravación a 5 años Costa Rica en el 12% y México en el 7% ; a diez años Costa Rica en el 13% y México en el 9% ; y, en otros períodos diferentes Costa Rica en el 2% y México en el 5%. En el caso de otros acuerdos comerciales, por ejemplo en la negociación con República Dominicana en el tema de acceso de mercado lo que se definió es que el libre comercio se aplicará, una vez que entre a regir el acuerdo, en la casi totalidad de los productos salvo una lista reducida constituida por productos sensibles sujetos a un programa desgravación al 2004 y algunos pocos productos excluidos del Tratado. En el caso de Panamá y Chile se está negociando el tratamiento del tema de acceso a los mercados. La posición de Costa Rica es que el acuerdo con Chile sea del tipo negociado con México, en el sentido de que se defina una lista de desgravación arancelaria y el caso de Panamá la negociación de acceso sea del tipo de la realizada con República Dominicana, en la que se negocie más bien la lista de excepciones. En la negociación del Area de Libre Comercio de las Américas, ALCA, acceso a los mercados es uno de los grupos de trabajo que se constituyó desde la primera reunión de ministros de Comercio Exterior, en Denver, y actualmente un grupo de negociación, que empezó sus reuniones al igual que los restantes grupos en setiembre de este año.
Una vez concluida la etapa de preparación de las negociaciones del ALCA e iniciada la de las negociaciones propiamente dichas, en setiembre de este año, el grupo está revisando la base de datos para asegurar que contiene toda la información necesaria para iniciar las negociaciones. En el momento de decidir la constitución de los grupos, los Ministros de comercio del hemisferio decidieron que el grupo de acceso de mercados se concibiera en una forma amplia, incluyendo no sólo los temas de aranceles y de medidas no arancelarias, sino también de reglas de origen, procedimientos aduaneros, obstáculos técnicos al comercio y de salvaguardia. Probablemente estos temas se mantengan unidos durante alguna parte de la negociación, pero se llegarán a separar una vez que la negociación entre a analizar los detalles propios de cada uno de ellos.
LAS NEGOCIACIONES DE ACCESO A LOS MERCADOS DE SERVICIOS Por último se hará alusión al tema de servicios. Como se mencionaba el tema de acceso a los mercados fue por mucho tiempo exclusivo al comercio de bienes, pero en la medida que el comercio de servicios ha ido creciendo en importancia, se ha convertido en una necesidad su inclusión en las negociaciones comerciales. La Ronda Uruguay es la primera negociación multilateral en la que los países empiezan a desarrollar una discusión y una metodología sobre el tema del comercio de servicios. Es una discusión compleja porque la negociación se aplica no sólo a lo que es comercio transfronterizo, como podría ser la venta de electricidad de un país a otro, sino que incluye otras tres modos de prestación de servicios: movimiento del consumidor (turismo, por ejemplo), movimiento de personas físicas (consultores por ejemplo) y presencia comercial a través de la inversión extranjera. En reconocimiento a lo nuevo del tema en la Ronda Uruguay, las negociaciones en materia de servicios no tuvieron las mismas expectativas que las de bienes. En materia de bienes los compromisos específicos para los países se aplicaban a toda la gama de bienes. En el área del comercio de servicios se optó por adoptar un marco normativo para las negociaciones, al que tenían que adherirse todas las Partes, pero los compromisos específicos en materia de acceso a los mercados se limitaron a aquellos sectores que los países quisieron negociar. El marco normativo establece los principios de no discriminación entre países, trato, Nación Más Favorecida (NMF); el trato nacional (TN , trato a los extranjeros en relación a los nacionales); la transparencia en el acceso a la información; y, la posibilidad de realizar acuerdos comerciales más profundos entre países. El principio NMF tiene aplicación general excepto para las excepciones mencionadas por cada país en la lista de exenciones a dicho trato. El trato nacional se otorgará a los proveedores extranjeros y a los servicios extranjeros, en los sectores y subsectores indicados en la lista de compromisos específicos de cada país. Los aspectos a negociar en materia de acceso a los mercados en el comercio de servicios son, al igual que en bienes, las restricciones al mismo, solo que en este caso en lugar de ser aranceles o barreras no arancelarias son limitaciones:
Los aspectos a negociar en materia de trato nacional son:
Costa Rica en la negociación de servicios suscribió como el resto de países el marco normativo y se limitó a consolidar el status quo en cuatro áreas de servicios: turismo, informática, educación y salud, con lo que asumió el compromiso mínimo, de no imponer nuevas barreras a las existentes en estos sectores. Aquí el país se está comprometiendo únicamente a no ser más restrictivo el acceso a los mercados en estas áreas de servicios, sin adoptar ningún compromiso de eliminación de las restricciones actuales. Hay otros países que realizaron negociaciones más profundas y llegaron a compromisos más amplios. En relación con otras negociaciones de Costa Rica el tratamiento del tema de servicios o no ha estado presente o solo se ha incluido de manera muy general . En el caso del esquema de integración centroamericano no está incluido el tema del comercio de servicios. Está previsto iniciar una discusión sobre un Reglamento Regional en esta materia en los próximos meses. En el caso del Tratado de Libre Comercio con México el tema de los servicios tiene un perfil muy bajo. El compromiso de las Partes consiste en mantener el status quo de los diferentes sectores, es decir, no imponer nuevas barreras restrictivas con respecto a la situación actual. En el caso del ALCA hay un grupo de negociación en materia de servicios en donde varios países latinoamericanos han manifestado su interés en llegar a importantes acuerdos en consideración al potencial que se estima que tiene la región en esta materia. En el caso del acuerdo de Centroamérica con República Dominicana, y las negociaciones con Panamá y Chile también se habla de considerar el tema de los servicios, siempre dentro de un perfil, relativamente bajo. Ello ha pesar de que Costa Rica tienen un potencial importantes en varios sectores del comercio de servicios. Resta, sin embargo que se defina una política interna clara en esta materia para poder incluir el tema en negociaciones comerciales y empezar a sacar provecho de las ventajas del país en esta materia.
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