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Sobre México y su TLC con los Estados UnidosAlgunas personas que se oponen al TLC afirman que, así como a México le ha ido mal con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), así también le irá mal a Costa Rica. Esto no es correcto por dos razones. Primero, a pesar de que la entrada en vigor del NAFTA coincidió con una de las peores crisis macroeconómicas y financieras de México –la “crisis del tequila” desatada en diciembre de 1994-ha tenido efectos positivos en ese país. Las investigaciones sugieren que, en ausencia del NAFTA, las exportaciones totales de México hubieran sido 25% menores y la inversión extranjera directa, 40% menor. Asimismo, la transferencia tecnológica desde los Estados Unidos a México se aceleró a tal punto que el tiempo requerido para la adopción de una nueva tecnología se redujo a la mitad del que tomaba antes del acuerdo. Igualmente, se concluye que el NAFTA probablemente contribuyó a la generación de empleos y a la mejora de su calidad. En conjunto, los estudios sugieren que, a pesar de sus efectos positivos, el NAFTA no es suficiente para asegurar que México llegue a alcanzar el nivel de desarrollo económico de sus socios comerciales, si no se cuenta con una serie de reformas que aun tiene pendientes, sobre todo en áreas como desarrollo institucional, educación y política de innovación. Segundo, Costa Rica y México son dos países muy distintos entre sí y suscriben el acuerdo con Estados Unidos en dos momentos diferentes de su proceso de apertura comercial. Costa Rica es un país mejor preparado que México para enfrentar el TLC. Esto es particularmente cierto en el campo agrícola, pues la gran mayoría de la agricultura costarricense hoy no es de subsistencia, sino que está más bien vinculada con la exportación. En el caso de México tenía una agricultura mayoritariamente atrasada, un sistema de tejidos –en el que el agricultor no tenía la propiedad sobre la tierra que cultivaba-, hasta grandes extensiones de tierras sin irrigación y sembradíos de subsistencia de productos como maíz y frijol. Por otra parte, NAFTA es el primer TLC que negocia México, para Costa Rica el TLC con Estados Unidos es el sexto, ya tiene cinco vigentes. México entra al NAFTA sin haber avanzado de manera significativa en su proceso de apertura comercial, enfrentando un reto mayor en el campo del ajuste. En Costa Rica este proceso arrancó hace más de 20 años y la gran mayoría del sector productivo nacional ha pasado ya por un proceso de reconversión que lo hace hoy mucho más competitivo que en el pasado. Del NAFTA pueden derivarse lecciones interesantes para Costa Rica, entre las que resalta la importancia de complementar el TLC con una serie de políticas en otras áreas que permitan maximizar el aprovechamiento del acuerdo y mitigar cualquier eventual amenaza. |
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