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I. El Entorno Económico

 

1) Principales características de la economía

1. La República de Costa Rica, que tiene una superficie de 50.900 km2 y una población de 3,3 millones de habitantes, está situada en el istmo centroamericano y limita al norte con Nicaragua, al sureste con Panamá, al noreste con el Caribe y al suroeste con el Océano Pacífico. El clima es tropical en la costa y templado en la meseta central, con temperaturas más bajas en las zonas montañosas. La capital, San José, en que viven unas 900.000 personas, está ubicada en la meseta; el principal puerto, Puerto Limón, con 34.000 habitantes, se encuentra en el Caribe. En el período que va de 1970 a 1990 la población creció a una tasa anual de alrededor del 2,8 por ciento, en tanto que la población urbana, actualmente apenas por debajo del 50 por ciento de la población total, registró durante ese mismo período un crecimiento anual de menos del 1 por ciento, lo que contrasta con el desplazamiento demográfico hacia las zonas urbanas que se observa en muchos países en desarrollo.

2. Según las estimaciones, en 1994 el PNB por habitante, expresado en precios corrientes, se cifró en 2.482 dólares EE.UU. El ingreso real por habitante ha subido anualmente por término medio aproximadamente un 2 por ciento a partir de la crisis de la deuda en 1982 (gráfico I.1). La tasa de fertilidad bajó de cinco nacimientos por mujer en 1970 a 3,6 en 1980, y luego a más o menos tres en el decenio de 1990; la esperanza de vida ascendió de 67 a 73 años de edad entre 1970 y 1980, y a 76 entre esa fecha y 1992 (cuadro I.1). La instrucción primaria abarca la totalidad de la población en edad escolar y la secundaria el 43 por ciento, contra el 28 por ciento en 1970. Según el Banco Mundial, los amplios programas sociales costarricenses han determinado que los indicadores sociales del país figuren entre los más altos de América Latina, aunque los programas se han visto desfavorablemente afectados por las medidas de austeridad adoptadas en el curso de los años ochenta.

3. En la segunda mitad del decenio de 1970, dadas la sobrevaloración del tipo de cambio real, la aplicación de políticas internas expansionarias y la caída de la relación de intercambio, el crecimiento económico de Costa Rica se contrajo, lo que desembocó en una baja sustancial del ingreso real tanto en 1981 como en 1982. Desde la crisis, los sucesivos gobiernos han aplicado políticas de estabilización y ajuste, con el apoyo del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, las cuales han reducido los desequilibrios macroeconómicos y permitido la reanudación del crecimiento. La estabilización macroeconómica fue completada por la introducción de reformas en el sector del comercio exterior a contar de 1986, que invirtieron las anteriores políticas de sustitución de importaciones y ayuda a la producción nacional (capítulo IV). En la fase inicial (1986-90) se colocó el acento en la promoción y subvención de las exportaciones; también hubo, sin embargo, importantes reformas arancelarias. A partir de 1990 se ha optado por dar prioridad a la aminoración del sesgo antiexportador a través de una mayor liberalización de las importaciones, al tiempo que se está procediendo a la eliminación de las subvenciones a la exportación.



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4. Cierta idea del éxito del programa la da el hecho de que, según las autoridades, el PIB real ha crecido el pasado decenio a una tasa media anual del 4,4 por ciento, en gran parte impulsado por el consumo y la inversión privados. El problema de la inflación persiste: la variación anual del índice de precios de consumo ascendió al 28 por ciento en 1991; aunque en 1993 descendió al 9,8 por ciento, la inflación repuntó en 1994, al acrecentarse el gasto público en vísperas de las elecciones generales (cuadro I.2). La cuenta corriente sigue acusando un déficit y el aumento de los ingresos en concepto de turismo y otras entradas sólo compensa en parte los déficit sucesivos del comercio de mercancías; las reservas se han ampliado principalmente por conducto de una financiación excepcional, aunque se han incrementado asimismo las inversiones directas. El valor de la deuda externa se sitúa en un nivel comparable al de 1982, pero la relación deuda/PNB ha decrecido sustancialmente en razón del crecimiento de la economía.

5. Como consecuencia de las reformas estructurales, la parte del PIB correspondiente al comercio de bienes y servicios (a precios constantes) subió de alrededor del 60 por ciento a mediados de los años ochenta al 93 por ciento en 1993 (gráfico I.2). Esto respondió a una subida prácticamente igual de las relaciones exportación/PIB e importación/PIB, lo que revela que las reformas tuvieron una orientación relativamente neutra en el período en conjunto.

6. El sector predominante de la economía nacional es el de los servicios, que en 1993 representó el 56 por ciento del PIB (gráfico I.3) y en 1994, según lo comunicado por el banco Central, el 58,5 por ciento. La distribución sectorial total del PIB ha sido relativamente estable en el curso del último decenio; ello no obstante, se ha producido un ligero desplazamiento del sector agrícola al industrial. El cambio es más marcado en el caso del empleo: entre 1980 y 1993 la parte del empleo total correspondiente al sector de los servicios aumentó del 56 al 59 por ciento, en tanto que la correspondiente al sector manufacturero pasó del 16 al 18 por ciento; en ese mismo período la parte correspondiente al sector agrícola bajó del 27 al 23 por ciento. La situación es diferente en lo que respecta al comercio exterior: una proporción claramente predominante de las mercancías exportadas está constituida por productos agrícolas, sobre todo banano y café (capítulo V), pero ha aumentado también la importancia de las exportaciones de carne de bovino, textiles y prendas de vestir y, últimamente, productos no tradicionales como legumbres y hortalizas, frutas, flores y plantas de interior. Los ingresos provenientes de servicios imputables a factores de producción (ante todo el turismo) han ascendido a un nivel equiparable al de los productos principales en cuanto fuente de captación de divisas (cuadro I.3).

Cuadro I.1
Indicadores económicos y sociales básicos

 

1970

1980

1990

1991

1992

1993

1. Población            
Población total (millones)

1,7

2,3

3,0

3,1

3,2

3,3

Población activa (miles)

530,7

777,5

1.023,3

1.049,3

1.075,2

1.101,1

Población urbana (porcentaje del total)

39,7

43,1

47,1

47,6

48,1

48,7

Tasa de fertilidad total (nacimientos por mujer)

4,9

3,6

3,2

3,0

3,1

...

Esperanza de vida al nacimiento (años)

67,1

73,0

76,0

76,0

76,3

...

2. PIB            
PIB (millones de dólares EE.UU., precios de 1987)
Parte porcentual:

2.338,0

4.035,0

5.135,0

5.250,0

5.656,0

6.003,0

Agricultura (porcentaje)

22,9

18,2

16,3

17,0

16,4

15,8

Industria (porcentaje)

22,8

30,1

23,7

23,4

23,6

23,7

Sector manufacturero (porcentaje)

...

22,2

18,2

18,1

18,6

18,6

Servicios, etc. (porcentaje)

54,3

57,6

48,9

48,6

49,0

49,6

3. Empleo            
Empleo total (miles)

...

725,0

1.017,0

1.007,0

1.043,0

1,096.0

Agricultura (porcentaje)

...

27,4

25,9

25,5

24,1

22,6

Industria (porcentaje)

...

16,3

18,1

18,9

19,0

18,1

Sector manufacturero (porcentaje)

...

...

...

...

...

...

Servicios (porcentaje)

...

56,0

55,2

54,7

54,0

59,3

4. Educación            
Población escolar matriculada en la escuela primaria (porcentaje)

110,0

105,0

101,0

103,0

...

...

Población escolar matriculada en la escuela secundaria (porcentaje)

28,0

48,0

42,0

43,0

...

...

 

                            ... No disponible.

Nota: La población escolar matriculada en la escuela primaria supera el 100 por ciento dado que incluye alumnos cuya edad escolar es distinta de la correspondiente al alumnado de las escuelas primarias.

Fuente: Banco Mundial, World Tables, 1993/94; y Gobierno de Costa Rica.

 

 

Cuadro I.2
Resultados económicos

 

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

 

Tasa media anual de crecimiento real (porcentaje)

1. PNB y absorción interna                
Producto Nacional Bruto

5,4

5,2

2,9

5,5

6,7

3,6

7,9

6,3

PIB a precios de mercado

5,5

4,8

3,4

5,7

3,6

2,2

7,7

6,1

Absorción interna

9,5

4,4

0,8

6,6

4,4

-2,6

12,2

8,0

Consumo privado, etc.

3,7

5,5

3,5

6,0

4,7

1,7

7,6

6,7

Consumo público

2,4

2,2

3,0

3,5

2,0

-0,9

2,9

4,5

Inversión interna bruta

30,8

3,2

-6,7

10,2

4,9

-14,1

31,2

12,7

Inversión fija

11,8

9,9

-3,2

15,5

14,5

-12,8

21,8

17,2

2. Balanza de recursos                
Exportaciones de bienes y de servicios no imputables a factores

3,6

20,9

7,2

15,9

9,1

8,0

14,3

11,6

Importaciones de bienes y de servicios no imputables a factores

17,6

17,6

-0,9

18,1

10,8

-4,6

26,0

15,6

3. Indicadores de la competitividad                
Deflactor del PIB

18,1

10,2

18,9

15,2

18,5

29,1

21,6

12,3

Índice de precios de consumo

11,8

16,8

20,8

16,5

19,0

28,7

21,8

9,8

Producción manufacturera real por persona empleada

105,5

100,0

100,7

92,9

93,3

...

...

...

4. Dinero (crecimiento de la moneda del país) y tipos de interés (porcentaje)    
Oferta monetaria en sentido amplio

21,0

16,9

39,8

16,0

27,7

33,7

24,5

15,1

Dinero en cuanto medio de pago

31,0

0,3

53,2

-2,0

3,9

20,0

37,2

7,0

Tipo de descuento (final del período)

27,5

31,4

31,5

31,6

37,8

42,5

29,0

35,0

Tipo de los depósitos

16,7

14,1

15,2

15,6

21,2

27,3

15,8

16,9

Tipo de los préstamos

21,8

23,8

28,7

29,2

32,6

38,9

28,5

30,0

 

Parte del PNB (porcentaje)

5. Finanzas públicas                
Déficit (-) o superávit público

-4,8

-3,1

0,0

-2,3

-3,3

-1,4

...

...

Ingresos públicos corrientes

23,6

26,4

27,1

26,3

24,1

24,7

...

...

Gastos públicos corrientes

23,2

25,3

22,9

23,6

23,7

23,5

...

...

Saldo del presupuesto ordinario del Estado

0,4

1,0

4,2

2,7

0,3

1,2

...

...

Ingresos públicos de capital

0,0

0,0

0,0

0,1

0,1

0,0

...

...

Desembolsos públicos de capital

5,1

4,2

4,2

5,2

3,7

2,6

...

...

6. Pro memoria                
Inversión interna bruta

25,2

27,1

24,5

26,5

27,2

25,0

28,9

30,4

Ahorro interno bruto

26,1

23,0

22,7

22,7

20,4

24,1

23,6

24,5

 

                            ... No disponible.

Fuentes: Banco Mundial, World Tables 1993/94; exceptuados los tipos de interés, de Estadísticas Financieras Internacionales del FMI.

 

 

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Cuadro I.3
Balanza de Pagos
(Millones de dólares EE.UU.)

 

1990

1991

1992

1993

1994a

Cuenta corriente          
Excluidas las transferencias por balanza de pagos

-424,0

-75,1

-380,4

-619,4

-462,6

Incluidas todas las transferencias

-354,0

-51,1

-370,4

-619,4

-462,6

           
Balanza comercial

-642,2

-388,1

-716,0

-1.018,8

-995,6

Exportaciones f.o.b.

1.354,2

1.498,2

1.739,0

1.866,8

2.102,8

Importaciones c.i.f.

-1.996,4

-1.886,2

-2.455,0

-2.885,6

-3.098,4

           
Servicios

96,4

195,4

172,2

256,3

390,4

Pagos imputables a factores

-244,7

-187,2

-216,8

-241,6

-224,5

Intereses oficiales vencidos

-269,6

-186,4

-196,6

-191,9

-174,7

Otros

24,9

-0,8

-20,2

-49,7

-49,8

Servicios no imputables a factores

341,1

382,6

389,0

497,9

614,9

Turismo

285,1

340,4

440,0

587,6

700,5

Transferencias

191,8

141,6

173,4

143,1

142,6

Balanza de pagos

70,0

24,0

10,0

0,0

0,0

Otras

121,8

117,6

163,4

143,1

142,6

           
Cuenta de capital

-273,9

384,0

277,8

359,8

13,2

Capital oficial

-328,6

71,2

7,5

15,8

-173,4

Desembolsos

237,0

310,5

330,1

401,5

255,6

Apoyo a la balanza de pagos

35,0

81,4

48,4

15,0

0,0

Otros

202,0

229,1

281,7

386,5

255,6

Amortizaciónb

-565,6

-239,3

-322,6

-385,7

-429,0

           
Capital privado

54,7

312,8

270,3

344,0

186,6

Errores y omisiones

-27,4

84,6

201,8

284,0

267,7

           
Balanza global (antes del alivio de la carga de la deuda)

-655,3

417,5

109,2

24,4

-181,7

Reescalonamiento

1.023,4

205,8

11,4

117,2

0,0

Atrasos (+ aumento)

-883,1

-107,1

24,3

-62,9

-51,8

Ganancias de capital por concepto de recompra

0,0

0,0

0,0

24,9

0,0

           
Balanza global (después del alivio de la carga de la deuda)

-515,0

516,2

144,9

103,8

-233,5

           
Reservas internacionales netas

515,0

-516,2

144,9

103,6

-233,5

Atrasos no refinanciables (+ aumento)

209,5

-210,4

15,4

-37,7

50,3

Otra financiación para balanza de pagosc

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

           
Reservas oficiales netas (- disminución)

305,5

-305,8

-160,3

-65,9

183,2

Uso neto de crédito del Fondo

-24,2

70,0

-13,5

0,0

-16,0

Otras reservas oficiales netas

329,7

-375,8

-146,8

-65,9

199,2

           
Pro memoria          
Balanza comercial/PIB

11,2

6,9

10,6

13,5

11,9

Turismo/PIB

5,0

6,0

6,5

7,8

8,4

Cuenta corriente/PIB          
Excluidas las transferencias por balanza de pagos

7,4

1,3

5,6

8,3

5,5

Incluidas las transferencias por balanza de pagos

6,2

0,9

5,5

8,3

5,5

           
Reservas internacionales netas

-307,4

208,8

353,7

457,3

223,8

En semanas de importaciones

-8,0

5,8

7,5

8,2

3,8

 

                           a Cifras preliminares.

b Incluida la recompra a la par.

c Pagos vencidos a instituciones multilaterales dentro del período de gracia. Estos ajustes no quedan reflejados en los datos relativos a las reservas internacionales netas de las cuentas monetarias.

Fuentes: FMI, Estadísticas Financieras Internacionales; índice de la relación de intercambio y sus componentes, de World Tables 1993/94.

2) Resultados económicos recientes

i) Introducción

7. En el marco de su programa de estabilización y reforma estructural, Costa Rica ha conocido desde 1983 un crecimiento moderado pero desigual (cuadro I.2 y gráfico I.4), en parte por efecto de una repetición de políticas de frenazo y relanzamiento, coincidentes con el ciclo electoral de cuatro años. El déficit del gobierno central (aproximadamente la mitad de la cifra total) cayó del 4,8 por ciento en 1985 (cuadro I.2) a cero en 1988, pero empezó luego a subir nuevamente, hasta un nivel del 3,3 por ciento en 1990, cuando también aumentó sustancialmente la inflación y disminuyeron pronunciadamente las reservas internacionales (cuadro I.3). Ese año el nuevo Gobierno tomó medidas para reducir los crecientes desequilibrios fiscales y acentuar la integración del país en la economía mundial; la adhesión al GATT se consideró un paso importante en tal sentido. Si bien el crecimiento del PIB real fue de tan sólo el 2,2 por ciento en 1991, en 1992 y en 1993 se recuperó notablemente, y ese último año la inflación bajó a menos del 10 por ciento (cuadro I.2). Se hicieron esfuerzos para mejorar los equilibrios fiscales por medio de la reforma del régimen impositivo y financiero, la contracción de las actividades del sector público y la ampliación de la liberalización del comercio exterior y los precios.

8. El nuevo Gobierno, que asumió sus funciones en mayo de 1994, declaró que daría la prioridad a la reducción de los desequilibrios internos. Sin embargo, las medidas adoptadas en marzo/abril de 1995 se centraron en el incremento de impuestos y derechos y no en la reforma del sector público. En el momento de la redacción del presente informe (abril de 1995), la Secretaría no había recibido pormenores sobre esas nuevas medidas.

9. En 1994, año de elecciones, el déficit del sector público progresó al 8 por ciento y la inflación ascendió sensiblemente, al 19,9 por ciento. El PIB real creció el 4,5 por ciento. Aunque se había previsto que la contracción económica trajera consigo una reducción de la demanda de importaciones, de los datos preliminares se desprende que también cayeron con respecto al año anterior las entradas de capital privado y que las reservas internacionales volvieron a disminuir. El nuevo Gobierno, que asumió sus funciones en mayo de 1994, atribuye alta prioridad a la solución de esos problemas.

ii) Oferta y demanda

10. El sector de los servicios ha estado a la cabeza del crecimiento económico de Costa Rica en los 20 últimos años, seguido generalmente por el sector industrial (gráfico I.4). En los últimos años la inversión en servicios y el crecimiento de éstos se ha concentrado en el turismo y las actividades de construcción conexas. Por lo que se refiere a la demanda, el consumo y la inversión privados han crecido considerablemente. La contribución de las exportaciones netas a la demanda ha sido negativa. La insuficiencia de la infraestructura sigue representando una traba capital para el turismo y las exportaciones: en particular hay necesidad de mejorar las estructuras portuarias y viales.

 

 

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iii) Ahorro e inversión

11. La inversión ha crecido pujantemente en los últimos años, aunque registró caídas en 1988 y 1991 (gráfico I.4). Ello queda reflejado en el alza de la relación entre inversión interna bruta y producto interno bruto, que ascendió al 30 por ciento en 1993 (cuadro I.2). Aunque la correspondiente al ahorro también es alta, no ha crecido tanto como la de la inversión; la diferencia entre ahorro e inversión nacionales en 1992-1993 quedó compensada por la inversión extranjera directa y, en cierta medida, por una financiación excepcional (cuadro I.3).

iv) Precios

12. Con posterioridad a la crisis de la deuda en 1982, cuando la inflación de los precios de consumo alcanzó una cota máxima del 90 por ciento, la fluctuación de los precios ha solido situarse entre un 12 y un 30 por ciento, en paralelo con los ciclos de frenazo y relanzamiento. A raíz de las elecciones de 1990, las subidas de precios (medidas en función del índice de precios de consumo) descendieron pronunciadamente, a menos del 10 por ciento en 1993 (cuadro I.2). En 1994 los precios volvieron sin embargo a subir, y la inflación totalizó para el año en conjunto un 19,9 por ciento. Esa subida guarda relación con una progresión del déficit del sector público, al haber aumentado en particular los gastos en concepto de retribuciones salariales en vísperas de las elecciones de 1994. Entre los demás factores cabe citar la progresión de las pensiones, los intereses de la deuda interna y las transferencias del sector público.

13. En mayo de 1994 el nuevo Gobierno modernizó la canasta básica, sistema de supervisión de una canasta de productos básicos, equivalente a alrededor del 55 por ciento de la canasta del índice de precios de consumo, que tiene por finalidad garantizar que los precios reflejen las condiciones del mercado, pero el sistema se estableció en diciembre de ese año, quedando excluidos de su ámbito de aplicación los casos de monopolio y oligopolio.

v) Finanzas públicas

14. El gasto público ha sido una de las fuentes principales de la inflación en Costa Rica y un factor clave del carácter cíclico de las políticas económicas. Por esa razón, la reforma del sector público figura como elemento de particular importancia en los programas de estabilización macroeconómica llevados a cabo desde la crisis de la deuda (recuadro I.1). En 1980, por ejemplo, las políticas económicas expansionarias hicieron que el déficit del gobierno central se acrecentara a casi un 8 por ciento del PIB y el déficit consolidado del sector público (que incluye las pérdidas de explotación del Banco Central así como de las empresas públicas no financieras) ascendió a cerca del 14 por ciento. En aplicación de las reformas, el déficit del gobierno central cayó a cero en 1988 (según datos del Banco Mundial), pero luego el gasto volvió a aumentar hasta 1990, tras lo cual se introdujo un nuevo conjunto de reformas (cuadro I.2). La persistencia de los problemas se debe esencialmente a las dificultades con que han tropezado los diferentes gobiernos para reducir el tamaño del sector público, a través de la privatización o de la simplificación de las estructuras y funciones de la administración pública.

Recuadro I.1: Reforma del sector público

En una economía con un tipo de cambio flotante (administrado) y una cuenta de capital abierta, como la que existe en Costa Rica desde la reforma del régimen cambiario en 1992, las políticas fiscal y monetaria resultan ser los instrumentos clave para garantizar la estabilidad interna y externa. En el caso de Costa Rica, la capacidad de gestión de la política monetaria por el Banco Central, la cual influye en las paridades cambiarias así como en la demanda interna, se ha visto comprometida por sus pérdidas de explotación. En gran parte éstas se han debido a su obligación de conceder a las empresas no financieras de propiedad estatal en el momento de la crisis de la deuda en 1982 préstamos a tipos de interés fijos, al tiempo que se veía obligada a obtener préstamos a los tipos del mercado (véase el texto). En consecuencia, la aplicación de una política fiscal responsable es crucial para la conducción de una gestión económica sana.

Cabe considerar que la reforma del sector público comporta tres ventajas: la primera de ellas es la estabilidad macroeconómica, para la que resulta crucial; la segunda, la posibilidad que ofrece de reducir la carga de la deuda a través de los ingresos en concepto de privatizaciones; y la tercera, el mejoramiento que se desprende de un sector público aligerado en lo que respecta a la asignación de recursos internos escasos, incluidos los financieros, en favor de las industrias que resultan más económicas.

Según el Banco Mundial, esas reformas deben centrarse en una recaudación de ingresos justa y eficaz y en un gasto de eficacia acrecentada.

Por lo que se refiere al rubro de ingresos, es preciso que se reparta la carga impositiva de una manera más uniforme, para que no recaiga exclusivamente en las actividades formales, dejando así totalmente exoneradas de dicha carga al amplio sector económico informal. Esto supone una recaudación tributaria más eficaz al tiempo que el establecimiento de impuestos de mayor eficacia y los esfuerzos en curso con tal fin han dado ya un gran paso adelante, entre otros en el caso de la administración de los derechos aduaneros. Resulta asimismo importante que se garantice una recuperación completa de los gastos que entraña el suministro de servicios públicos.

Por lo que se refiere al rubro de gastos, es preciso que se adopten medidas para acrecentar la eficacia, así como para mejorar la fijación de prioridades y reducir la proporción cuantiosa que representan los egresos por concepto de personal empleado por el sector público. Las reformas presupuestarias apuntan a reemplazar un régimen basado en la percepción por uno que se funde en logros y resultados.

Las economías que se consigan, sumadas a una recuperación más completa de los costos de los servicios prestados, podrán servir para acrecentar la calidad de los servicios públicos, entre ellos los de infraestructura, que frenan actualmente el rendimiento de las exportaciones y el pleno aprovechamiento del potencial turístico.

Es también posible prever una redefinición del sector público en virtud de la cual éste transfiera actividades al sector privado y se encargue de mantener un marco reglamentario idóneo y de garantizar la debida vigilancia del libre juego de las fuerzas del mercado.

La aplicación de esa clase de reformas puede reducir directamente la deuda pública (e internacional), contribuyendo al propio tiempo al bienestar general gracias al aumento de la productividad y de la competitividad internacional.

 

 

15. El proceso de reformas fiscales iniciado en 1990 comprendió la subida de las tarifas de los servicios públicos, el establecimiento de un nuevo conjunto de medidas tributarias (incluida la reforma de la Administración de Aduanas; véase el capítulo IV), un mayor recurso a las minidevaluaciones y otras medidas fiscales temporales. Se redujeron asimismo las pérdidas de explotación del Banco Central. Aunque esos pasos impidieron que prosiguiera el deterioro de la situación fiscal (y de balanza de pagos), la mejora fue de todos modos restringida. Con objeto de corregir la situación, el Gobierno aumentó el impuesto sobre las ventas del 10 al 13 por ciento (con una reducción anual de 1 punto porcentual, para regresar nuevamente al nivel del 10 por ciento en 1994), la sobretasa "temporal" de importación del 2,5 al 10 por ciento (eliminada en 1992) y el depósito previo a la importación (introducido en mayo de 1990, al tipo del 1 por ciento, y eliminado en febrero de 1992). (Véase también el capítulo IV.) Simultáneamente se aceleró el ritmo de la devaluación con sujeción al régimen cambiario de ajuste gradual entonces vigente.

16. El proceso de reformas mantuvo su impulso durante el primer semestre de 1993 y empezó luego a decaer a medida que se aceptaban las alzas salariales; esto quedó reflejado en los datos correspondientes a 1994. El déficit del sector público se acrecentó ante todo en razón de las transferencias al sector privado y de la magnitud del alza salarial (de alrededor de un 29 por ciento en el período de 12 meses contado hasta junio de 1994). También hubo, sin embargo, un aumento del pago en concepto de intereses, dada la emisión de bonos para financiar el déficit y la subida de los tipos de interés. Según datos últimos del Ministerio de Hacienda, el déficit del gobierno central ascendió del 1,9 por ciento del PNB en 1993 al 7,1 por ciento en 1994.

17. Las empresas públicas ocupan una posición dominante en el sector financiero costarricense: más de la mitad del activo de éste pertenece a los primeros cuatro bancos comerciales de propiedad estatal (véase también el capítulo V). La banca privada está sujeta a restricciones que limitan su capacidad para competir con la banca estatal; el sistema financiero se ve además distorsionado por cierto número de impuestos, una de cuyas consecuencias es la existencia de un amplio margen de diferencia entre los tipos de interés. Un ejemplo de lo que precede es el monopolio de que disfrutan los bancos de propiedad estatal por lo que se refiere a los depósitos en cuenta corriente y en cuentas de ahorros así como al acceso al servicio de redescuento del Banco Central. Dada esa situación, la reacción de los bancos privados ha consistido en crear fórmulas sustitutivas, como la de cuentas extraterritoriales en dólares de los EE.UU., y el crecimiento de ellos lleva a pensar que han conseguido hacer frente con cierto éxito al poder de la banca estatal, aunque las operaciones que desarrollan plantean algunos problemas desde el punto de vista de la reglamentación financiera.

18. Debido sobre todo a una poco acertada gestión de su cartera de valores y a otras pérdidas, las pérdidas acumuladas del tercer gran banco de propiedad estatal, el Banco Anglo Costarricense, alcanzaron en junio de 1994 un nivel equivalente a aproximadamente el 1,7 por ciento del PIB. Las autoridades se vieron obligadas a intervenir y se procedió al cierre del banco en virtud de la Ley 7471, de 27 de diciembre de 1994. La crisis acentuó las presiones en favor de una mayor supervisión del sistema bancario (recuadro I.2).

vi) Política monetaria

19. El crecimiento del crédito en favor del sector público no financiero cayó pronunciadamente en los años inmediatamente posteriores a la crisis de la deuda, pero volvió a repuntar marcadamente en 1986. Tanto en 1988 como en 1991 la tasa de expansión de la masa monetaria en sentido amplio (M2) se aceleró, con el consiguiente recrudecimiento de la inflación (cuadro I.2). A finales de 1991 se optó por aplicar una política monetaria más restrictiva, lo que trajo consigo un alza de los tipos de interés; esto dio lugar a su vez a un aumento de las corrientes de capital privado en 1992 y el Banco Central procedió a vender bonos de estabilización para reducir nuevamente los tipos de interés.

20. Con objeto de corregir el déficit fiscal, cuya situación había empezado a deteriorarse en el segundo semestre de 1993, el Banco Central impuso una política monetaria más rigurosa a través de la intensificación de las operaciones en el mercado libre. Se recurrió de nuevo a un aumento de los tipos de interés sobre los bonos de estabilización a tres meses vista (FMI) y ese aumento quedó reflejado igualmente en el tipo de descuento, así como en el de empréstitos y en el de préstamos (cuadro I.3). En el primer semestre de 1994, con una elección ya próxima, se redujeron los tipos de interés, pese al aumento de la inflación y de los tipos de interés extranjeros. No obstante, los tipos de interés volvieron a subir en el segundo semestre de ese año.

Recuadro I.2: Reforma del sector financiero

Con vistas a estudiar la modificación del marco reglamentario, la Asamblea Nacional estableció en 1992 un Comité Especial, el cual ha propuesto una reforma que fortalecería la independencia del Banco Central, al prever por ejemplo la limitación de los créditos que éste ha de conceder al Estado. También se contempla la creación de un marco más completo de reglamentación y supervisión a cargo de la Superintendencia General de Entidades Financieras (SGEP), que adquiriría una mayor independencia respecto del Banco Central y a la que se dotaría de facultades más amplias en materia de observancia. El alcance de la función de supervisión se haría extensivo a todos los intermediarios financieros distintos de las filiales extraterritoriales. Está asimismo prevista la introducción de cambios en el mercado de seguros (capítulo V).

Entre las recomendaciones del Comité Especial figuran la de poner el servicio de redescuento del Banco Central a disposición de todas las instituciones financieras con sujeción a la reglamentación del mismo y bajo la supervisión de la SGEP; la de facilitar préstamos de urgencia a todas esas entidades; la de fijar un coeficiente de reserva obligatoria máximo del 25 por ciento; la de ampliar la facultad del Banco Central de llevar a cabo operaciones en el mercado libre; y el establecimiento del margen de intermediación financiera bajo la autoridad del Banco Central para todas las instituciones sujetas a la supervisión de la SGEP. El anteproyecto final comprende también, entre otras cuestiones, los poderes extraordinarios y demás funciones del Banco Central.

Las inquietudes en lo que concierne a las pérdidas de explotación del Banco Central tienen que ver tanto con la cuestión general de la responsabilidad fiscal como con las limitaciones que ellas imponen a efectos de la conducción de la política monetaria. En el pasado las variaciones anuales del activo neto interno del Banco Central y del sistema bancario han estado determinadas en gran parte por el grado de acumulación o reducción de los pagos exteriores vencidos. A comienzos de los años ochenta, por ejemplo, el componente más importante de las pérdidas del Banco Central estuvo constituido por el pago de los intereses de la deuda externa que asumió el Banco Central para respaldar a los bancos comerciales de propiedad estatal y a las instituciones no financieras del sector público, que recibían préstamos en condiciones favorables siendo así que el propio Banco Central ha venido pagando desde entonces principalmente tipos de interés del mercado. No obstante, a partir de 1991 el Banco Central ha tomado varias medidas para reducir sus pérdidas de explotación. Se habla también de una recapitalización del Banco por medio de títulos del Estado y de transferir sus pérdidas al gobierno central. Sin embargo, las pérdidas siguen limitando la eficacia de la política monetaria.

 

 

21. Durante la crisis de la deuda la política monetaria se había asentado en gran parte en la expedición de bonos de estabilización para contrarrestar el efecto de las pérdidas de explotación del Banco Central. Sin embargo, como se señaló anteriormente, el incremento consiguiente del costo de los intereses se sumó a las pérdidas del Banco Central, y éste optó posteriormente por recurrir al encaje legal como medio primordial de controlar la liquidez y favorecer el ahorro. En el curso del presente decenio las autoridades han procurado introducir instrumentos directos, pero la gran afluencia de capitales ha dificultado la utilización de los bonos de estabilización, que se venden en el marco de operaciones en el mercado libre, por lo que el encaje legal sigue teniendo una función importante en la política monetaria.

22. En los años que siguieron a la crisis de la deuda la reducción del nivel de los créditos a las instituciones no financieras del sector público acrecentó los fondos disponibles para el sector privado. Sin embargo, éste se queja hoy en día del costo de los créditos requeridos para la expansión empresarial en Costa Rica, país en que el tipo de interés sobre los préstamos oscila en torno al 30 por ciento; parece haber concordancia de opiniones en que la responsabilidad recae en las ineficiencias del sector financiero a que se hizo ya referencia. El hecho de que las reformas del sector financiero no hayan dado lugar todavía a ninguna reducción de los tipos de interés puede explicarse por la necesidad de seguir una política fiscal restrictiva que impida la reactivación de la inflación. No obstante, se piensa también que como consecuencia de cierta falta de coordinación entre el Banco Central y la Tesorería Nacional ha habido competencia en lo tocante a las ventas de bonos. La situación a tal respecto puede haber mejorado con la participación de la Tesorería Nacional en la labor del Comité de Operaciones de Mercado Abierto del Banco Central de coordinación de la oportunidad y magnitud de las ventas de bonos, los tipos de interés y las comisiones.

vii) Balanza de pagos

23. La cuenta corriente arroja desde hace muchos años un déficit persistente (cuadro I.3). En los últimos años los ingresos por concepto de exportación y de turismo han crecido sustancialmente, en respuesta a una tendencia moderada a la baja del tipo de cambio efectivo real (gráfico I.5). Ello no ha bastado sin embargo para compensar el alza pronunciada de las importaciones resultante de la ampliación de la demanda que han traído consigo las políticas fiscales expansionarias así como la reducción de los tipos arancelarios.

24. En 1993 el turismo desplazó por primera vez al banano en cuanto principal fuente de captación de divisas. El tercer lugar en orden de importancia, detrás del banano y el turismo, lo ocupa el café, cuyo precio se recuperó sustancialmente en 1994. La contracción económica de 1994 puede que haya reducido la demanda de importaciones, en tanto que está previsto que las exportaciones sigan creciendo considerablemente; esas tendencias deberían traducirse en 1995 en un saldo por cuenta corriente más positivo.

25. Según se señaló anteriormente, en 1990 el Gobierno aumentó, como parte de una serie de medidas encaminadas a reducir el déficit fiscal y a hacer frente al deterioro de la balanza de pagos, el depósito previo a la importación y el tipo del recargo temporal a la importación, pero éstos fueron posteriormente eliminados.

26. El tipo de cambio efectivo real ha registrado una tendencia moderada a la baja desde 1985, aunque se apreció en 1989 y 1992 (gráfico I.5). Hasta 1992, cuando se procedió a la desregulación del régimen cambiario (anexo I.1), la política cambiaria consistió en aumentar el número de minidevaluaciones en momentos de presión sobre la balanza de pagos. Desde entonces, el tipo de cambio lo han fijado en gran parte las fuerzas del mercado.

27. La relación de intercambio ha sido desfavorable para Costa Rica en los últimos años. Si los precios de las importaciones han subido el 19 por ciento desde 1987, los de las exportaciones fueron en cambio en 1992 prácticamente iguales a los de 1987 (aunque aumentaron sustancialmente en 1988). Los datos más recientes del Banco Central muestran que la situación varió poco en 1993, en tanto que el alza reciente de los precios del café se ha traducido en una cierta mejora de la relación de intercambio en 1994.

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28. En lo que respecta a la cuenta de capital, Costa Rica consiguió mantener una corriente neta de capital en los años posteriores a la crisis de la deuda, principalmente por ser ese país un importante beneficiario de fondos de asistencia, sobre todo de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos. De 1983 a 1989, Costa Rica, país muy endeudado en situación de incumplimiento de pago de su deuda externa en 1981 (un año antes que México), estuvo casi constantemente embarcado en un proceso de negociación de la deuda por incumplimiento de pago de la misma, y el apoyo político de los Estados Unidos coadyuvó a tal proceso. Se ha sostenido, empero, que la asistencia resultó ser un requisito para el crecimiento alcanzado en los años ochenta.

29. Costa Rica, país beneficiario del Plan Brady de reescalonamiento de la deuda con la banca comercial, llevó a término su recompra en 1990. Pese a ello, ha seguido teniendo dificultades para cumplir sus obligaciones de pago de la deuda externa y ha habido varios reescalonamientos de la misma. En 1993 la deuda externa total ascendió a cerca de 4.000 millones de dólares EE.UU., lo que equivale a aproximadamente un 62 por ciento del PNB y a casi un 150 por ciento del valor de las exportaciones de bienes y servicios (cuadro I.4). En todo caso, la cuantía de su deuda externa ha tendido esencialmente a la baja desde 1987 y la relación deuda/PNB representa alrededor de un tercio de la registrada a comienzos de los años ochenta. La deuda se reparte fundamentalmente entre el Banco Central y el gobierno central, pero las empresas no financieras del sector público tienen también una deuda de poco menos de 500 millones de dólares EE.UU. A finales de 1993, a pesar del reescalonamiento en junio de ese año de la deuda con los acreedores del Club de París, los atrasos en los pagos de la deuda externa totalizaron unos 40 millones de dólares EE.UU.

Cuadro I.4
Deuda externa
(Millones de dólares EE.UU.)

 

1980

1981

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

Deuda externa total

2.744

3.305

3.645

4.181

3.991

4.401

4.577

4.721

4.544

4.603

3.772

4.050

3.963

Deuda externa a largo plazo

2.169

2.685

2.870

3.686

3.656

4.024

4.104

4.142

3.949

3.898

3.392

3.710

3.622

Deuda externa del Banco Central, incluidos los créditos del FMI

666

1.085

1.148

1.253

1.243

1.249

1.126

1.091

992

1.002

1.348

1.580

1.508

Deuda externa del gobierno central

513

556

666

1.529

1.569

1.949

2.116

2.122

2.044

2.092

1.311

1.394

1.301

Deuda externa del resto del gobierno general

3

2

2

2

1

18

14

14

24

20

19

15

14

Deuda externa de las empresas públicas no financieras

533

637

629

531

508

497

536

611

569

480

409

417

465

Deuda externa del sector privado, incluida la no garantizada

453

405

424

370

335

312

312

305

319

305

305

304

334

Deuda externa a corto plazo

575

620

776

495

335

377

472

579

596

705

380

340

341

Pro memoria                          
Deuda externa total/exportaciones de bienes y servicios (porcentaje)

225

276

319

357

304

346

318

316

274

236

180

176

149

Deuda externa total/PNB (porcentaje)

59

93

139

176

139

131

115

102

92

91

69

71

62

 

Fuente: Banco Mundial, World Tables, 1993/94.

 

 

30. En los últimos años la inversión extranjera directa ha aumentado anualmente más del 20 por ciento, en tanto que las inversiones de cartera han sido negativas (véase también el capítulo III). Se tiene entendido que las corrientes de capital privado disminuyeron considerablemente a comienzos de 1994, al bajar los tipos de interés en el país cuando subieron los tipos internacionales. Es de prever que la elevación de los tipos de interés en el país atraiga a éste nuevo capital privado, aunque puede que Costa Rica se vea afectada por un debilitamiento de la confianza en ciertos mercados latinoamericanos a raíz de la crisis financiera mexicana. Costa Rica está actualmente en conversaciones con el FMI a efectos de la concertación de un acuerdo de derecho de giro, a raíz del fracaso de las entabladas con vistas a definir las condiciones de un tercer préstamo del Banco Mundial para fines de ajuste estructural.

31. Las reservas exteriores netas, excluido el oro, representan desde 1990 entre -8 y 8,2 semanas de importaciones de mercancías. A finales de 1994 totalizaban según las estimaciones aproximadamente 224 millones de dólares EE.UU., esto es, 3,8 semanas de importaciones de mercancías.

3) Composición y dirección del comercio de mercancías

i) Composición del comercio

32. En el gráfico I.6 y en los cuadros AI.1 y AI.2 se muestran los cambios registrados en la composición del comercio de mercancías costarricense desde 1970. La parte de las manufacturas en las importaciones bajó del 82 al 68 por ciento entre 1970 y 1980, y fue del 69,5 por ciento en 1992. El principal rubro de exportación sigue estando constituido por la categoría de productos alimenticios (v.g., banano, café y, en menor grado, carne de bovino), pero la parte de éstos en las exportaciones totales cayó de cerca del 80 al 64 por ciento entre 1970 y 1980, siguió bajando luego hasta 1990 y se recuperó ligeramente a partir de entonces (cuadro AI.2). Los rubros que han registrado un alza tanto en términos absolutos como en cuanto porcentaje de las exportaciones totales comprenden materias primas agrícolas, prendas de vestir, productos químicos y otras semimanufacturas.

ii) Dirección del comercio

33. Estados Unidos es el principal interlocutor comercial de Costa Rica (gráficos I.7 y I.8). Según las estimaciones, su parte de las importaciones se ha acrecentado sustancialmente en el curso de los últimos 20 años, pasando del 35 al 50 por ciento entre 1970 y 1992. Su parte de las exportaciones, tras registrar una pronunciada caída de 1970 a 1980, ascendió del 35 al 48 por ciento entre 1980 y 1992 (cuadros AI.3 y AI.4). El segundo mercado de exportación en orden de importancia es el de la Unión Europea, a la que le corresponde alrededor del 25 por ciento; su importancia en cuanto fuente de las importaciones es sin embargo considerablemente inferior, habiendo acusado un marcado descenso entre 1970 y 1980.

34. El comercio de Costa Rica con los demás países integrantes del Mercado Común Centroamericano (MCCA) se contrajo a lo largo de ese mismo período (véase también el capítulo II). En 1992 esos países aportaron menos del 8 por ciento de las importaciones costarricenses, aproximadamente un tercio de su parte en 1970, y absorbieron alrededor del 17 por ciento de las exportaciones costarricenses, porcentaje sustancialmente inferior al de 1970 y 1980.

35. Las importaciones procedentes de otros países latinoamericanos han adquirido mayor importancia; el aumento de las partes correspondientes a Venezuela y México viene dado sobre todo por el rubro de combustibles, en tanto que el Brasil también ha pasado a ser un proveedor importante (cuadro AI.3). Entre otros proveedores importantes cabe citar al Japón, cuya parte del mercado totaliza el 6,1 por ciento (tras una subida previa del 9 al 11 por ciento entre 1970 y 1980). Aunque el intercambio comercial con la República de Corea, el Taipei Chino y Hong Kong es todavía muy restringido, se trata de las únicas fuentes de importación, distintas de los Estados Unidos, cuyas partes han experimentado un incremento sustancial en el curso de los 20 últimos años.

 

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4) Perspectivas

36. Pese a los progresos conseguidos en materia de reestructuración económica y a las perspectivas al parecer favorables para un crecimiento sostenido, la prognosis general de la economía costarricense depende de factores tanto internos como externos.

37. Desde el punto de vista interno, persiste la necesidad de llevar adelante las reformas del sector público y del financiero con vistas a volver a mantener bajo control el déficit fiscal y la inflación y a aprovechar plenamente los frutos de las reformas comerciales emprendidas a partir de 1986 (capítulo IV). Las reformas fiscales previstas para hacer frente al déficit fiscal comprenden las siguientes: la introducción de un impuesto del 15 por ciento sobre los ingresos por concepto de producción de café (la Sala Constitucional dejó sin efecto el anterior impuesto sobre las exportaciones de café - capítulo V); el aumento del impuesto sobre las ventas, del 10 al 15 por ciento; un impuesto del 1 por ciento sobre el activo de las empresas; el establecimiento de un límite para la deducción de intereses en el pago del impuesto a la renta; la modificación del impuesto sobre los ingresos de las personas físicas; y la eliminación de 23 impuestos de menor cuantía y elevado costo administrativo. Será también preciso moderar el crecimiento de los gastos del sector público en concepto de salarios y frenar los gastos corrientes. En el seno de la nueva administración se conviene en la necesidad de acrecentar la responsabilidad y de reestructurar y agilizar las operaciones del sector público, pero la magnitud y el ritmo de la reforma siguen siendo puntos controvertidos. Por razones tanto fiscales como de política monetaria, resulta igualmente importante la introducción de reformas en el sector financiero, que aumenten la competencia, fortalezcan la supervisión cautelar y aseguren una mayor independencia al Banco Central.

38. Ciertos factores externos, como el precio del café y del banano, escapan en gran parte al control de Costa Rica. En el sector de los productos no tradicionales, la eliminación gradual del Acuerdo Multifibras puede conducir a un recrudecimiento de la competencia, en particular de los proveedores asiáticos cuyos costos son bajos. País miembro del Mercado Común Centroamericano, objeto de cierta revitalización, Costa Rica da sin embargo gran importancia a su comercio con América del Norte y concertó recientemente un acuer