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V. Políticas y Prácticas Comerciales por
Sectores
1) Aspectos generales 1. Desde 1986 está en marcha en Costa Rica un proceso de apertura progresiva del mercado y de racionalización del régimen de importaciones, y, desde 1990 viene aplicándose una política de comercio exterior más neutral. Esos programas han dado lugar a importantes cambios en la política comercial, que, en la actualidad, es más neutral entre los distintos sectores -debido al menor grado de intervención, en general- aunque sigue siendo difícil de cuantificar, como consecuencia de la existencia de diferentes formas de intervención que se producen en diversos grados en los distintos sectores de la economía. 2. En el pasado, la agricultura no tradicional se beneficiaba de actividades de promoción de las exportaciones a mercados situados fuera de la región (Modelo de Promoción de las Exportaciones no Tradicionales a Terceros Mercados), mientras que los productos tradicionales se gravaban con derechos de exportación. La producción agrícola que tenía que competir con las importaciones estaba protegida, entre otras cosas, por motivos de seguridad alimentaria y de mitigación de la pobreza, mediante restricciones de las importaciones y un mecanismo de fijación de precios. Sin embargo, en 1995 se procedió a la arancelización de las restricciones de las importaciones en esa esfera, por lo general a tipos no superiores al tipo de consolidación máximo del 45 por ciento, como parte de los compromisos contraídos por Costa Rica en el marco de la Ronda Uruguay. La arancelización de esas restricciones de las importaciones efectuada en 1995 a resultas de los compromisos dimanantes de la Ronda Uruguay se ha traducido en una marcada acentuación de la dispersión de los derechos nominales, cuyos tipos máximos se han elevado al 109 por ciento en el caso de las materias primas agropecuarias y al 270 por ciento en el de los productos alimenticios elaborados y manufacturados. Esos tipos resultantes de la arancelización se sitúan fuera del nivel general de los tipos máximos de consolidación, ascendente al 45 por ciento. El número relativamente limitado de líneas arancelarias sujetas a la arancelización queda reflejado en el incremento moderado que registró en 1995 el tipo medio aritmético sobre los productos agropecuarios, que subió del 11,6 al 12,3 por ciento. Ese aumento fue mayor por lo que se refiere a los alimentos y el tabaco elaborados, caso en el cual las medias pasaron del 14,9 al 18,7 por ciento y el tipo más alto por arancelización se acrecentó al 270 por ciento; la media aplicable a los productos lácteos creció del 14,9 al 64,4 por ciento. 3. El sector manufacturero, que responde en gran medida a un modelo de sustitución de las importaciones, está protegido principalmente por aranceles, de un 10,8 por ciento en promedio, pero, como se señala más adelante, existe una considerable variabilidad entre sectores. En la actualidad se están eliminando las subvenciones a la exportación, que también se otorgaban a las exportaciones de productos manufacturados. En los servicios, el turismo se ha beneficiado de incentivos concretos, incluidos incentivos a la inversión (capítulo III). Varios sectores de los servicios también se han caracterizado por un grado considerable de intervención estatal cuya repercusión es difícil de evaluar, aunque las reformas del sector público examinadas en el capítulo I deberían dar lugar a una reducción de esa intervención. 4. En el gráfico V.1 figuran los rasgos generales de la estructura arancelaria n.m.f. que se aplicaba en 1994 a las importaciones de mercancías; en el cuadro AV.1 se facilita información detallada sobre las medias arancelarias correspondientes a 1994 y 1995 (excluidas las modificaciones introducidas en abril de este último año).
2) Agricultura 10. La agricultura (según la definición de la CIIU) representa aproximadamente el 60 por ciento de los ingresos de exportación de Costa Rica (cuadro AV.3). El sector, tal como se define en las cuentas nacionales, representa el 18 por ciento del PIB (gráfico I.3). La producción agrícola puede dividirse en tres grupos: los productos de exportación "tradicional" (véase supra), los productos de exportación "no tradicional" (flores, plantas, piña, mango, papaya, melón, raíces y tubérculos, macadamia, palma africana, coco, y productos pesqueros) y productos de autosuficiencia (maíz, frijoles y arroz). En 1992, el banano, el café y los productos lácteos constituyeron más del 61 por ciento de la producción agrícola (gráfico V.3).
a) Banano 19. En 1993 Costa Rica fue el segundo productor mundial de banano y el primer exportador de la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), que es la asociación regional de productores de banano. Ese año las exportaciones de banano representaron más de la quinta parte del total de sus ingresos de exportación (cuadro AV.3). 20. La producción y el comercio del banano están muy concentrados, aunque menos que en otros países de la región. En 1993, más del 75 por ciento de la producción nacional era exportado por cuatro empresas comerciales bananeras y sólo el 8 por ciento era exportado directamente por productores independientes. Aproximadamente el 52 por ciento del total de las exportaciones se produjo en tierras propiedad de las empresas comerciales, aunque está aumentando el porcentaje correspondiente a los productores independientes. 21. En 1993 la producción bananera representó alrededor del 40 por ciento del valor añadido de las actividades agroindustriales. Esa rama de producción es el principal empleador del país. Si se compara con el resto de América Central, donde las tres cuartas partes de la producción están en manos de empresas transnacionales, en Costa Rica los productores independientes representan la mitad de la producción. Sin embargo, habida cuenta de que las empresas bananeras transnacionales (comercializadoras) monopolizan, de hecho, las redes de exportación y distribución, los productores se ven obligados a venderles sus productos. 22. El Gobierno ha otorgado siempre gran importancia al crecimiento ordenado y sostenible de esa actividad, y en 1971 estableció la Corporación Bananera Nacional (CORBANA) con el fin de mantener un marco equitativo de relaciones entre los productores nacionales y las empresas de comercio. La CORBANA tiene, entre otras funciones, la de recomendar el precio mínimo de exportación f.o.b. 23. Entre 1978 y 1993, en el marco de una serie de Planes de Fomento Bananero, se registró un considerable aumento de la superficie cultivada (gráfico V.4). Por ejemplo, en el marco del Plan de Fomento Bananero de 1985 volvieron a ponerse en explotación 8.000 hectáreas de plantaciones abandonadas y se extendió la producción a nuevas zonas. La reducción considerable en 1985, del impuesto a la exportación de bananos contribuyó a la rápida expansión de la producción del sector. De 1985 a 1991 el volumen de producción aumentó en más de un 76 por ciento.
24. La adopción por la Unión Europea de un régimen común para el banano en 1993 (capítulo VI) ha tenido repercusiones importantes en la producción y el comercio de bananos de Costa Rica. En 1993 se abandonaron 1.000 hectáreas dedicadas a ese cultivo. La introducción de los contingentes de la UE coincidió con un descenso de los precios mundiales en 1993. Sin embargo, a pesar de esas dificultades, el volumen de las exportaciones aumentó en un 10,6 por ciento (1,8 millones de toneladas) en ese año. Las exportaciones a Europa en conjunto aumentaron en alrededor de un 25 por ciento, mientras que las dirigidas a los Estados Unidos aumentaron en sólo un 1,3 por ciento, y disminuyeron las exportaciones a Asia y Oceanía. El aumento de las ventas en Europa se debió en parte al crecimiento de las exportaciones a los mercados tradicionales (Bélgica, Alemania, Reino Unido y Suecia) y en parte a la apertura de nuevos mercados (España, Lituania y Polonia). Según datos de Eurostat, en 1993 las ventas a la Unión Europea cayeron en valor y volumen un 17 por ciento más o menos en relación con el año anterior; la mayor parte de las ventas al continente europeo correspondieron a países distintos de los de la UE. 25. Sin embargo, en 1994 la Cámara de Bananeros preveía que las exportaciones disminuirían a 1,5 millones de toneladas y que quedarían sin empleo alrededor de 11.000 trabajadores, lo que se atribuía principalmente al efecto de las nuevas restricciones cuantitativas en el mercado de la UE, y en menor grado a un descenso de la producción causado por el hongo negro sigatoka; se ha señalado que, dado el bajo nivel de los precios, los productores no estaban en condiciones de adoptar medidas para combatir el hongo. 26. De conformidad con el régimen de la UE, Costa Rica dispondrá en 1995 de un contingente de 514.800 toneladas, por un valor aproximado de 250 millones de dólares EE.UU. A contar del 1º de enero de ese año las exportaciones de bananos a la UE comprendidas dentro del contingente arancelario deberán ir acompañadas de certificados de exportación oficiales concedidos por conducto de CORBANA a todos los productores, directamente o a través de empresas comerciales, sobre la base de la parte de su producción que hayan destinado a la exportación en el curso del período precedente de seis meses. 27. Costa Rica es partidaria de la cooperación regional para restringir el suministro de bananos al mercado mundial con el fin de mantener los precios de exportación. También se ha propuesto a la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB) el establecimiento de un fondo, financiado por un derecho de exportación, para alentar a los productores marginales a sustituir el banano por otros cultivos. En 1993, el Presidente de la UPEB era de la opinión de que la producción de banano de América Latina debía reducirse para que pudieran volver a subir los precios y conjurar así la amenaza que se cernía sobre 170.000 puestos de trabajo en la región. Costa Rica no comparte esa opinión. b) Café 28. El café es el segundo producto agropecuario de Costa Rica y su segundo producto de exportación. El sector se compone fundamentalmente de plantaciones pequeñas pero técnicamente avanzadas, con una producción elevada de café de calidad. La producción ha aumentado alrededor del 64 por ciento en los últimos 15 años, y el sector emplea a alrededor del 6 por ciento de la población activa. 29. En 1992 el valor de las exportaciones, principalmente de café sin tostar, fue de más de 200 millones de dólares EE.UU., cifra inferior en un tercio a la de 1985 como consecuencia de la baja de los precios (cuadro AV.3). En 1994 la producción de café de Costa Rica representaba el 2,6 por ciento del total mundial, lo que convirtió al país en el decimoprimer productor del mundo. En volumen, las exportaciones de café de la campaña de 1992/93 superaron en un 17 por ciento las del año anterior y alcanzaron cotas sin precedentes (fundamentalmente por el aumento de las exportaciones a Alemania, Italia y los Países Bajos); sin embargo, el aumento en valor no fue sino de un 2,8 por ciento (gráfico V.5). Los principales mercados fueron la Unión Europea (55 por ciento) y los Estados Unidos (22 por ciento) y los demás países de Europa y de América representaron un 11 por ciento y un 5 por ciento, respectivamente.
30. Las exportaciones de la campaña 1993/94 se estimaron en alrededor de 2,9 millones de sacos de 60 kg. Si se mantiene, el aumento de los precios del café registrado a mediados de 1994 (en parte por la helada que sufrió el Brasil en junio de 1994) podría contribuir a devolver al café su importancia anterior como fuente de ingresos de exportación. Se preveía que la cosecha de 1994/95 se vendería a precios superiores en un 120 por ciento como mínimo a los de la cosecha anterior, lo que daría lugar a una subida ascendente en valor a 650 millones de dólares EE.UU. 31. Aunque todo el comercio del café está en manos privadas, el Estado supervisa esas actividades a través del Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE), establecido en 1961 para tratar de equilibrar los beneficios de los productores, las empresas de elaboración, los exportadores y los tostadores. La Junta Directiva del ICAFE, compuesta por representantes del Gobierno y de la industria, es la encargada de formular, aplicar y administrar las políticas del sector. 32. La principal tarea del ICAFE consiste en regular todos los aspectos relacionados con la elaboración y la comercialización del café dentro y fuera del país. El ICAFE fija el precio final (precio de liquidación al productor) que han de pagar las empresas de elaboración (beneficiadoras) a los productores al término de cada cosecha, sobre la base de precios negociados de mercado. 33. Teniendo en cuenta los análisis realizados anteriormente por su Junta Directiva y en el marco del Convenio Internacional del Café, el ICAFE fija los contingentes de exportación (contingente máximo) y de consumo interno (contingente mínimo) y las cantidades que deben reservarse con fines de retención. Los contingentes de exportación se adjudican entre las empresas de elaboración, que han de utilizarlas dentro de un plazo determinado establecido por el ICAFE o venderlas directamente a compradores extranjeros o empresas de exportación, y se calculan en función de la producción de cada empresa correspondiente a la última o últimas dos campañas, previa deducción de la parte destinada al consumo interno. El ICAFE expide el permiso de exportación y el certificado de origen y se encarga de la inspección de los envíos antes de su carga en Puerto Limón y Caldera. 34. El ICAFE está estudiando actualmente formas de modernizar el sistema de comercio del café. Se ha encargado a un comité la tarea de estudiar la forma de aprovechar la ventaja comparativa de Costa Rica en materia de producción cafetalera al tiempo que un mecanismo de comercialización ágil. 35. Como ya se ha explicado (capítulo IV 3) viii)), Costa Rica, en cumplimiento de sus compromisos como miembro de la Asociación de Países Productores de Café (APPC), retuvo el 20 por ciento de sus existencias de café (249.400 sacos de 60 kg, es decir, el 6 por ciento del total retenido por la APPC) durante el período comprendido entre octubre de 1993 y abril de 1994. El resultante aumento de los precios a principios de 1994 impulsó a los miembros de la APPC a liberar, el 10 de mayo de 1994, la mitad de las existencias retenidas; 13 días más tarde decidieron liberar "ordenadamente", entre julio y septiembre de 1994, el resto de las existencias. En marzo de 1995 se acordó un nuevo plan de retenciones en el seno de la APPC; se procedió a la actualización de los niveles de precios. 36. En el cuadro V.1 se reseña el plan de retención del café de la APPC. Cuadro V.1
37. A pesar de una tendencia convergente, los precios del mercado mundial no se aplican al consumo interno. La diferencia entre los precios internos y los precios de exportación (del Café Oro) se redujo gradualmente a alrededor de la mitad entre 1989 y 1993, año en que los precios internos eran inferiores en un 34,6 por ciento a los precios de exportación. Ese acercamiento se debió a la vez a la disminución de los precios mundiales y al aumento de los precios internos. En la campaña de 1994-1995, la única diferencia entre precios internos e internacionales del café vino dada por los impuestos sobre las exportaciones (véase más adelante). 38. En octubre de 1992, con objeto de garantizar un precio más remunerativo para los productores y niveles más elevados de calidad para los consumidores nacionales, se establecieron nuevas normas para el café destinado al consumo interno. El ICAFE sustituyó el anterior sistema de subastas por negociaciones directas entre las partes interesadas o a través de las bolsas oficiales de productos agropecuarios de Costa Rica (por ejemplo, la BOLPRO, cuyo funcionamiento se examina en el capítulo IV). De ahí que en 1993 el 99 por ciento del café comercializado en el mercado interno en 1993 se vendiera en operaciones directas. 39. Hasta febrero de 1995, el tipo del impuesto sobre las exportaciones de café (cuadro IV.6) variaba según el destino del producto. En agosto de 1994, el Tribunal Constitucional suspendió la aplicación del impuesto durante una campaña agrícola. En febrero de 1995 se introdujo un nuevo impuesto de exportación, que constaba de dos elementos: un 1 por ciento destinado a la financiación del ICAFE y un tipo variable a efectos de los gastos del gobierno general (cuadro IV.6). Ese tipo puede oscilar entre el 1 y el 12 por ciento y se percibe cuando el precio de exportación es de más de 92 dólares EE.UU. el saco de 46 kg. El impuesto se calcula con respecto al valor f.o.b. c) Azúcar 40. Costa Rica consume el 70 por ciento de la producción interna de azúcar, y las exportaciones de azúcar sin refinar, cuyo valor ascendió en 1992 y 1993 a 27 y a 30 millones de dólares EE.UU., respectivamente, se dirigen principalmente al mercado estadounidense, controlado mediante contingentes, a precios muy superiores a los del mercado mundial. Los Estados Unidos retienen parte de sus importaciones con arreglo a un contingente azucarero anual o bianual (capítulo IV 3) viii)); el resto se reexporta a terceros mercados. En 1993 alrededor del 80 por ciento de las exportaciones de azúcar se dirigió a los Estados Unidos, que reexportaron alrededor del 60 por ciento. Entre 1988 y 1993 también se exportó azúcar a la República de Corea, México, la antigua Unión Soviética y Nicaragua. 41. La Liga Agrícola e Industrial de la Caña de Azúcar (LAICA), institución pública sin fines de lucro creada en 1965, engloba a la Federación de Cámaras de Productores de Caña y a la Cámara de Azucareros y está financiada por sus miembros. En su Junta Directiva, de seis miembros, figuran dos representantes de cada cámara, así como el Ministro de Agricultura y Ganadería y el Ministro de Economía, Industria y Comercio. 42. El objetivo de LAICA es garantizar unas relaciones justas y equitativas entre productores e industria y, para ese fin, interviene en todas las actividades relacionadas con el azúcar. Compra, importa, exporta, almacena, distribuye y comercializa el azúcar producido en el país y sus subproductos. A contar del 1º de enero de 1995 cualquiera puede dedicarse libremente a la importación y a la exportación de azúcar. En los últimos años el único caso de exportación de azúcar no efectuada por LAICA fue el de la exportación de 1.000 toneladas a Alemania (1991/1992). Hasta mayo de 1994, el MEIC se encargaba de fijar el precio del azúcar al consumidor. Como se indica en el capítulo IV 4) iv), actualmente LAICA calcula los precios sobre la base de los costos de producción. Los productores y los ingenios de caña de azúcar reciben una proporción específica de la suma, teniendo en cuenta los ingresos procedentes de las ventas de azúcar (y de sus subproductos) en los mercados interno y externo, una vez descontados los costos de operación de LAICA. 43. Los aranceles son el único gravamen en frontera que se aplica actualmente a las importaciones de azúcar, que son muy pequeñas (cuadro AV.3). d) Arroz, maíz y frijoles deshidratados 44. El arroz, el maíz y los frijoles deshidratados, que componen la dieta básica, son los artículos principales que han estado sujetos a políticas de autosuficiencia aplicadas por razones de bienestar social. En los últimos años, la producción nacional de arroz y frijoles deshidratados, a cargo especialmente de explotaciones agrícolas pequeñas y medianas, ha variado considerablemente de unos años a otros, pero la producción de maíz ha disminuido en un 50 por ciento. Según las autoridades, las importaciones de arroz y maíz por el CNP han aumentado considerablemente desde 1980. A partir de 1992, cuando se liberalizaron las importaciones de maíz, el sector privado interviene crecientemente en esas operaciones. El cuadro AV.3 abarca las importaciones hasta ese año, pero no después. 45. La política de autosuficiencia se ha aplicado principalmente en el pasado mediante un mecanismo de apoyo a los precios al productor, complementado con disposiciones de compra de la cosecha y asistencia técnica, pero los beneficios netos que obtienen los productores varían mucho. La FAO ha calculado que entre 1986 y 1989 Costa Rica subvencionó por término medio su producción nacional de maíz en un 39,1 por ciento, o 91,6 dólares EE.UU. por tonelada métrica en equivalente en subvenciones al productor (ESP). En cambio, el arroz, los frijoles deshidratados y el sorgo estuvieron sujetos a tasas negativas de ESP (gráfico V.6). Entre otros elementos que se tuvieron en cuenta para estos cálculos cabe mencionar los servicios generales a los productores, tales como investigaciones e infraestructura; los pagos directos para compensar daños debidos a desastres naturales, y la reducción del costo de insumos mediante bonificaciones de intereses, particularmente en el caso del maíz. 46. Como ya se ha expuesto (capítulo IV 2) xi) y 4) iv)), hasta diciembre de 1994 la política de apoyo a los precios corrió a cargo del Consejo Nacional de Producción (CNP) que se encargaba de las importaciones de maíz amarillo y sorgo, fijaba el precio mínimo al productor y compraba cantidades específicas de maíz blanco y frijoles deshidratados. Según el Gobierno, la falta de suministros adecuados internacionales de maíz blanco y frijoles deshidratados lo obligó a mantener medidas de fijación de precios para garantizar la oferta interna de esos artículos. 47. Desde 1992 las actividades comerciales del CNP se han limitado principalmente a compromisos específicos relativos, entre otras cosas, a la seguridad alimentaria. Actualmente está procediendo a la liquidación de sus existencias de maíz blanco y se ha previsto que en mayo de 1995 deje de comprar frijoles deshidratados. De ahí en adelante sólo intervendrá en el mercado en circunstancias excepcionales. También ha supervisado el cierre de cuatro plantas elaboradoras (Guacima, Liberia, La Managua y Rita) e iniciado el proceso de transferencia a sociedades anónimas de cuatro plantas más (La China, Terraba, Barranca y El Molino). Ahora tiende hacia la total recuperación de costos (incluido el transporte, la elaboración, etc.) al establecer su precio de venta. Quedan por establecer mecanismos de intervención en el mercado para administrar los suministros y reservas de alimentos.
48. Además de administrar las reservas de seguridad alimentaria, se espera que el CNP se centre en la comercialización de productos agrícolas (por intermedio de la Bolsa de Productos Agropecuarios, BOLPRO) y en el desarrollo de la agroindustria. Como proveedor de servicios, se espera que facilite el acceso a la información, la financiación y la comercialización, al tiempo que proporcione a los productores capacitación técnica y gerencial. Tiene el proyecto de introducir a más tardar en junio de 1995 servicios de certificación de calidad como ayuda a los productores para la comercialización internacional de sus productos. 49. Los compromisos de Costa Rica en virtud de la Ronda Uruguay para reducir paulatinamente el nivel de la medida global de ayuda (MGA) abarcan el mecanismo de apoyo a los precios y las compras obligatorias por el CNP (capítulo IV 4) iv)). 50. La Oficina Nacional del Arroz (ONA), institución semiautónoma del sector privado, se estableció en 1985 para garantizar unas buenas relaciones entre productores e industrias transformadoras, teniendo en cuenta los intereses del consumidor. No obstante, el objetivo fundamental de la ONA es proteger las actividades arroceras nacionales y mantener unas reservas de seguridad alimentaria. 51. Para cumplir esos objetivos, la ONA formula recomendaciones acerca de cuestiones financieras (a los bancos estatales), la superficie de cultivo, los precios al productor (al MEIC), los seguros de cosecha (al INS), las investigaciones y la transferencia de tecnología (al MAG) y el reparto de semillas (a la Oficina Nacional de Semillas). La ONA supervisa los métodos de siembra, la productividad de las tierras, el nivel de la reserva arrocera (mensualmente) y el consumo interno. Actualiza los modelos de costos de producción utilizados para calcular los precios al productor y prepara previsiones para determinar qué cantidades habrá que importar. Hasta hace poco la ONA administraba también las licencias de importación y exportación de arroz, que se otorgaban con autorización del CNP. La ONA no está facultada para efectuar ventas en el mercado interno ni en el extranjero. 52. En 1994, las malas condiciones climáticas provocaron un déficit de arroz, lo cual obligó al CNP a comprar en los Estados Unidos y el Ecuador 42.559 toneladas; además, se importaron 10.184 toneladas por conducto de la ONA. Según estimaciones del Consejo Agropecuario Centroamericano (CORECA) los daños causados por la sequía a la cosecha de cereales de 1994/95 en Costa Rica fueron los menos graves de los países centroamericanos, pese a lo cual las pérdidas se cifraron en 1 millón de dólares EE.UU. En general, se calcula que puede perderse un 6 por ciento de las cosechas de maíz y de arroz y un 4 por ciento de la cosecha de frijoles. e) Ganadería 53. La carne constituyó el tercer artículo de exportación más importante en 1993 y prácticamente todas las exportaciones se encaminaron a los Estados Unidos. Nicaragua, Guatemala y El Salvador son mercados importantes para productos lácteos. El total de exportaciones se calculó en 1992 en 45 millones de dólares EE.UU. (cuadro I.3). 54. En años recientes, la cabaña nacional se ha reducido en un 20 por ciento. De continuar esta tendencia, pronto dejará de haber autosuficiencia de carne. En diciembre de 1993, los ganaderos de vacuno recabaron créditos subvencionados. También apoyaron la concertación del Tratado de Libre Comercio con México (capítulo II), país al que se consideraba como posible mercado para compensar la pérdida de la participación en el mercado de los Estados Unidos a raíz de la entrada en vigor del TLC y de los compromisos estadounidenses de la Ronda Uruguay. 55. Como se ha indicado en el capítulo IV, las disposiciones restrictivas sobre licencias y los controles de precios al consumidor afectaron en el pasado a la producción y el comercio de la carne y los productos lácteos. En 1992 se liberalizó el sector de la carne. No hay restricciones a las importaciones de ganado y carne, en tanto que la cantidad total para exportación se establece en el Programa Anual Ganadero preparado por el CNP, teniendo en cuenta las necesidades internas. Las autoridades señalan que ese Programa no tiene efectos de restricción del comercio. ii) Silvicultura
56. Hasta 1990 Costa Rica registraba un elevado índice de deforestación pese a que estaba poco desarrollada la industria forestal formal. La superficie de bosque disminuyó del 53 por ciento, en 1950, al 27 por ciento en 1987. 57. En julio de 1990 se promulgó una nueva ley de bosques (Ley 7174, de 16 de julio de 1990). Ésta se complementó con un plan sectorial, elaborado en octubre de 1993 (capítulo IV). En virtud de este plan, el Gobierno ejerce una función de supervisión en tanto que se alienta a la industria a invertir en aserraderos con nueva tecnología y en reforestación. La ley dispone asimismo la aplicación a empresas dedicadas a la explotación forestal de una exención de ciertos impuestos sobre las rentas (impuesto territorial, impuesto sobre tierras ocultas, impuesto sobre la renta por ingresos derivados de los productos de la plantación). 58. Según datos oficiales, entre 1987 y 1993 el volumen de madera entregado a la industria nacional subió un 10 por ciento. Las autoridades consideran que se trata de un alza moderada que acrecienta las posibilidades de un desarrollo sostenible de esa industria. iii) Pesca
59. El sector de las pesquerías no está muy desarrollado en Costa Rica. Entre las razones para ello están la falta de infraestructuras portuarias para pesqueros industriales, la falta de medios financieros para el desarrollo, los métodos inadecuados de pesca y una despareja distribución de beneficios en las diferentes etapas de la comercialización. La pesca de bajura (en particular en la costa del Pacífico) también está limitada por la contaminación que causa el desarrollo urbano y agrícola. 60. Se realiza alguna pesca comercial de atún y otras especies de aguas profundas, a cargo principalmente de flotas extranjeras que operan en aguas de Costa Rica. En 1993 los buques de pabellón extranjero capturaron 3.000 toneladas de atún, por las que pagaron derechos de pesca a las autoridades costarricenses. Esta captura se llevó a tierra para su elaboración en tres plantas de Costa Rica que suministran principalmente a los mercados nacional y regional y, en menor medida, a los mercados japonés y europeo. La flota nacional captura anualmente por término medio 700 toneladas de atún. Otras especies (por ejemplo, el camarón, el pargo, el pez espada) capturados por pesqueros nacionales se comercializan lo mismo en el país que en América del Norte. 61. Costa Rica participó como tercero en un grupo especial del GATT sobre la prohibición estadounidense a las importaciones de atún de aleta amarilla (capítulo VI). 62. En marzo de 1994 se creó el Instituto Costarricense de la Pesca y Acuacultura (INCOPESCA), organismo estatal autónomo. Se espera que el INCOPESCA proponga un programa para el desarrollo de pesquerías comercialmente viables y actividades de acuacultura, así como que prepare y aplique la legislación pesquera. También deberá proporcionar orientaciones normativas, entre otras cosas, para la preservación de los recursos acuáticos; la promoción del consumo de pescado; el desarrollo de la infraestructura portuaria, y la coordinación de la cooperación nacional e internacional. Las actividades del INCOPESCA deberán contribuir a incrementar la transformación industrial en el país del atún capturado por buques nacionales y extranjeros, así como proporcionar asistencia para la comercialización de productos pesqueros. 3) Minas y energía i) Minas
63. A pesar de que hay varios estudios, todavía no se ha realizado una evaluación completa de las reservas minerales de Costas Rica. Aunque actualmente tiene relativamente poca importancia, parece ser que el sector minero encierra un potencial considerable. Hoy en día se extrae oro y plata en pequeña escala, en tanto que el sector privado ha identificado yacimientos de gran riqueza (1 y 2 millones de onzas, respectivamente). 64. Al parecer, los recursos minerales no metálicos tienen un potencial considerable. Recientemente se ha establecido una tercera planta para producción de cemento y se han desarrollado actividades tales como la extracción de caliza y de producción de mármol (también arenas silíceas para la producción de objetos de vidrio). Un posible mercado para la piedra costarricense podría ser la costa este de los Estados Unidos. 65. La participación del Estado en el sector de la minería es incipiente y se reduce a una empresa, la Minera Nacional SA (MINASA), creada en 1984 como filial de la compañía de cartera estatal CODESA (capítulo IV). La función de MINASA consiste en promover el desarrollo de la industria, por ejemplo mediante la preparación de estudios geológico-económicos básicos, y puede también participar en actividades extractivas con el sector privado, que deben contar con la autorización del Ministerio de Energía y Minas (MIRENEM). 66. La extracción de oro se ha reducido considerablemente en los últimos años. Es posible que se inicien en la parte septentrional del país tres proyectos del sector privado para explotación de oro. Desde 1992 las exportaciones de oro deben registrarse en el MIRENEM; el oro que se va a exportar debe depositarse en un banco estatal; deben realizarse análisis de laboratorio especificando peso, pureza y valor calculado; y debe obtenerse una licencia del MIRENEM (capítulo IV 3) v)). Las actividades mineras están también sujetas a controles de protección ambiental y geológica.
a) Hidrocarburos 67. Se cree que hay grandes reservas de petróleo, pero hasta ahora su explotación no ha resultado económica. Los estudios preliminares realizados por la empresa petrolera de propiedad estatal, la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE), han indicado la posible existencia de reservas de gas natural. 68. Como se indica en el capítulo IV 2) xi), la RECOPE disfruta de derechos de monopolio respecto a la importación, refino y distribución a granel de petróleo y sus derivados. No existen planes de privatización de esas actividades; el transporte de productos refinados y la propiedad de las gasolineras pertenecen al sector privado. 69. Pese a la existencia del pacto de San José con Venezuela y México (capítulo II 6) iv)) que establece servicios de préstamos condicionados para proyectos energéticos del sector público, los suministros de petróleo de la RECOPE se compran principalmente en el mercado mundial en virtud de licitaciones anunciadas internacionalmente. 70. La política gubernamental consiste en mantener el monopolio de RECOPE e incrementar la capacidad nacional para refinar petróleo. 71. Desde 1994 una ley de hidrocarburos ha permitido la participación del sector privado en la exploración y explotación de reservas de hidrocarburos, que anteriormente estaban reservadas para RECOPE. Estas operaciones están reglamentadas actualmente por el MIRENEM y sujetas a estrictos controles ambientales. Toda producción resultante servirá ante todo para atender las necesidades internas o para contribuir a las reservas estratégicas nacionales a precios no superiores a los imperantes en el mercado mundial; así pues, para poder exportar, las empresas privadas están obligadas a cumplir esos objetivos. Los cánones se aplican progresivamente hasta un máximo del 15 por ciento del precio mundial del equivalente en crudos por más de 1.000 barriles al día. Hasta el momento no se han emprendido actividades de esa naturaleza. b) Energía eléctrica 72. En 1991 el 95 por ciento de la electricidad del país se generaba en dos centrales hidroeléctricas y el resto en centrales eléctricas de petróleo. Con ánimo de fomentar fuentes de energía renovables, en abril de 1994 se puso en marcha una central geotérmica de 55 MW. Una central de energía eólica de 20 MW debe entrar en funcionamiento en 1997 y su producción se venderá al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que es el monopolio estatal; se está estudiando un proyecto de construcción de otra central similar. 73. Como se ha indicado en el capítulo III, no puede ser de propiedad privada más de un 15 por ciento de la capacidad de producción de energía eléctrica instalada. En la actualidad, prácticamente toda la electricidad es generada por el ICE. En 1993, el ICE y su filial, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), distribuyeron el 85 por ciento de la electricidad general en Costa Rica; el resto corrió a cargo de dos empresas municipales y cuatro cooperativas rurales. 74. Además de los controles de precios (capítulo IV 4) iv)), el Servicio Nacional de Electricidad (SNE) del ICE fija las tarifas eléctricas sobre una base de no incurrir en pérdidas y varían según la categoría de consumidor. Esta subvención intersectorial debería eliminarse a mediano plazo cuando se aplique una nueva política de precios, centrada en un criterio de recuperación de costos. 75. Costa Rica exporta electricidad a otros países de América Central (Honduras, Nicaragua y Panamá) en virtud de contratos específicos. Según las autoridades, los precios de exportación establecidos en esos contratos representan un 75 por ciento de los costos de producción de las centrales térmicas más eficientes. No obstante, los contratos de exportación sólo se cumplen cuando hay excedentes de energía. Las ventas más recientes se efectuaron en 1992 y 1994 a Nicaragua y Honduras. El último precio cotizado fue de 0,143 dólares EE.UU. por kwh. 76. Costa Rica participa en las labores del Consejo Centroamericano de Electrificación de América Central (CEAC), cuyo cometido es lograr una utilización más eficiente de los recursos regionales. La interconexión de las redes de electricidad de la región se considera un asunto prioritario teniendo en cuenta la escasez regional de energía eléctrica. En el año 2004 se deberá haber concluido un proyecto para instalar una línea de alta tensión desde Guatemala a Panamá (SIEPAC). 4) Manufacturas 77. El sector manufacturero representó el 18 por ciento del PIB en 1993 (cuadro I.1). Los subsectores principales son los productos alimenticios (28,7 por ciento del valor añadido de las manufacturas en 1992), las bebidas (14,7 por ciento), los textiles y las prendas de vestir (6,7 por ciento combinados), otros productos químicos (6,2 por ciento), maquinaria eléctrica (4,8 por ciento), productos de papel (4,2 por ciento) y sustancias químicas industriales (3,9 por ciento) (cuadro V.2). Cuadro V.2
Fuentes: Gobierno de Costa Rica; Naciones Unidas (1993).
78. En los cuadros V.3 y AV.3 puede observarse una indicación de los sectores dinámicos del comercio. Es evidente la elevada tasa de crecimiento tanto de las importaciones como de las exportaciones de muchas ramas industriales en el período 1985-92, en comparación con el descenso general experimentado en el período 1980-85. Las exportaciones de manufacturas crecieron a una tasa media anual del 12,1 por ciento entre 1985 y 1992, en tanto que las importaciones crecieron un 13,8 por ciento. La fabricación de alimentos es el sector exportador más importante, seguido por las sustancias y los productos químicos. El sector de crecimiento más rápido ha sido el de las manufacturas de tabaco, seguido por las prendas de vestir. No obstante, se registró un crecimiento sustancial en una amplia gama de industrias, índice del suceso de la política de diversificación. Los sectores importadores más pujantes son las manufacturas de metal y los productos químicos (incluido el petróleo refinado). 79. Las considerables y crecientes importaciones de la industria textil, junto con el crecimiento de las exportaciones de prendas de vestir, son indicio de la transformación de textiles importados en prendas de vestir. Esta actividad se ha beneficiado de las disposiciones arancelarias sobre valor añadido de los Estados Unidos, así como de un mejor acceso al mercado estadounidense en virtud de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (capítulo II 6) i)). Se trata de una esfera cuyas perspectivas dependen de la capacidad de la industria (y de la economía en general) para adaptarse a los nuevos retos que plantea la liberalización del mercado de los Estados Unidos a medida que desaparezcan las disposiciones del AMF a consecuencia de los acuerdos de la Ronda Uruguay. 80. Debido a la política de sustitución de importaciones vigente en los países del MCCA hasta 1986, la producción manufacturera de Costa Rica (principalmente para los mercados interno y regional) creció en un principio a gran rapidez, sobre todo en el decenio de 1960. En el de 1980, el sector manufacturero resultó particularmente afectado por el descenso de la demanda debido a la recesión y a la falta de confianza económica en la región a raíz de la crisis de la deuda. Las exportaciones a otros países del MCCA se desplomaron. En la primera etapa de la reorientación política emprendida por Costa Rica para promover una mayor integración en la economía mundial (capítulo I), el Gobierno introdujo varios incentivos (tales como montaje en el extranjero y zonas francas) con miras a fomentar las exportaciones manufacturadas al resto del mundo. Esos incentivos atrajeron a una serie de empresas transnacionales estadounidenses, entre ellas GTE, Motorola, Mennen, Firestone, Coca-Cola y Philip Morris. Además de los incentivos, las empresas extranjeras también se sintieron atraídas por la estabilidad política del país, por su mano de obra especializada y por la posibilidad de tener acceso tanto al Atlántico como al Pacífico. 81. En virtud del programa de reforma, el objetivo político para el sector ha sido incrementar el valor añadido interno en productos de interés para la exportación, reduciendo la fuerte dependencia en materiales y partes importados. Entre 1987 y 1992 se registró un ligero incremento en la proporción de valor añadido interno de la producción, en el sector manufacturero en general. Los incrementos más importantes en la relación valor añadido/producción se registraron en los metales no ferrosos (anteriormente se importaban en su totalidad), los textiles y el material de transporte. 82. Desde 1994, entre otros elementos de la nueva política hay que señalar un mayor énfasis en el aumento de la competitividad, la ayuda a la transformación, el fomento de la transferencia de tecnología y la promoción de las actividades agroindustriales. Participarán en ello el MEIC, el CNP, las universidades y las instituciones relacionadas con la tecnología. 83. Se siguen aplicando derechos arancelarios de manera no neutral en varios sectores industriales (gráfico V.1 y cuadro AV.1). Según se indicó en la introducción, la arancelización resultante del acuerdo de la Ronda Uruguay ha acrecentado considerablemente la dispersión arancelaria (centrada en determinados productos). Cuadro V.3
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